Cosas que no entiendo de Panamá: ¿por qué se amañan los juegos?

8 de Mayo de 2026

Por: Esperanza Villalobos

Exclusivo para Contrapeso


A un mes de nuestra participación en el Mundial 2026, Panamá está pasando por un escándalo deportivo en su torneo local, semillero de jugadores que aspiran a nuestra selección nacional: el Torneo Clausura 2026. El sábado 2 de mayo, el equipo Alianza FC y el Sporting San Miguelito tuvieron un partido en el Estadio Rommel Fernández que terminó 3-2 a favor del Alianza. La Liga Panameña de Fútbol abrió una investigación luego del partido, seguido de declaraciones, noticias y un debate en redes sobre las apuestas deportivas.

El jugador del Alianza tiró un centro por la izquierda. El portero del Sporting detiene el gol pegado al poste y misteriosamente suelta la pelota y entra al arco. Una jugada poco común y muchos especulan que estuvo preparada para ser un gol a favor del Alianza FC. No es un caso aislado porque hace un mes, el 11 de abril, en un juego del Alianza FC y el Plaza Amador pasó una jugada igual de extraña. El Alianza FC era el claro ganador del juego cuando inexplicablemente uno de sus jugadores utilizó la mano para detener un balón que salía del cuadro, prácticamente regalándole un penal al equipo contrario.

Para quien no entiende el juego, parecerían simples equivocaciones, pero las declaraciones de los equipos, directivos técnicos y las investigaciones de la LPF nos obligan a entender un juego que ocurre simultáneo al deporte: las apuestas. Una apuesta deportiva funciona de varias maneras: puedes apostar por la cantidad de goles totales de un partido, por los equipos que crees que anotarán esos goles, los jugadores que crees que anotarán esos goles y los tiempos en los que ocurrirán esos goles durante el partido. Mientras más apuestas hagas con varias de estas predicciones, ganas más dinero. A esa modalidad de apuesta se le conoce como parlay: apostar a varias cosas para un premio mayor, o equivocarte en algo y perderlo todo.

Estas apuestas ocurren de manera legal en plataformas que incluso patrocinan al deporte nacional, pero los jugadores tienen prohibido participar. Apostar no es ilegal en Panamá para los adultos, siempre que se realice a través de operadores y establecimientos que cuenten con las licencias y permisos otorgados por la Junta de Control de Juegos (JCJ). La Junta de Control de Juegos es una institución del Estado creada mediante el Decreto Ley No. 19 del 8 de mayo de 1947, bajo la dependencia del Ministerio de Economía y Finanzas. Es una entidad del Estado que debe fiscalizar la suerte y el azar: rifas, tómbolas, promociones, ruletas, bingos, máquinas y agencias de apuestas de eventos deportivos, siempre recordando que la ludopatía es mala. Lo que nos tiene en un punto donde algo que es peligrosamente adictivo es legal mientras lo maneje el Estado, pero corrupto e ilegal fuera de él, sobre todo si eres un jugador.

La FEPAFUT emitió un comunicado el lunes 4 de mayo donde recordaban que no tolerarán este tipo de prácticas que atentan contra la integridad del deporte, mencionando su participación en la “Operación Garra”, donde se juzgaron y condenaron jugadores que amañaron partidos en el 2024. Un caso donde uno de los jugadores llegó a testificar que le ofrecían $10 mil por 2 goles en el primer tiempo de un partido. Ese mismo año, el salario de los jugadores de la LPF sufrió un aumento que se mantiene hasta la fecha: $6 mil anuales, $500 mensuales como mínimo. Lo que ocurrió el sábado en el juego no se ve distinto a lo que ocurría en los juegos de ese año.

Es un modelo de negocio que espera que sus jugadores sean completamente honestos, o que ganen lo suficiente como para no tener ganas de participar en juegos arreglados para favorecer las apuestas de un premio mayor, un juego legal y peligrosamente adictivo.

Y ustedes, ¿están de acuerdo con las apuestas deportivas?

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