Cosas que no entiendo de Panamá: ¿cómo nos llamábamos antes de Panamá?
17 de Julio de 2026
Por: Esperanza Villalobos
Exclusivo para Contrapeso
Buscando libros de historia panameña, me topé con uno que en sus primeras páginas tiene una carta del Ministerio de Educación dirigida al hijo de uno de los más grandes historiadores de Panamá y fundador de la Biblioteca Nacional: Historia de Panamá, por Ernesto J. Castillero. El libro es tan completo que tenía la respuesta a mis preguntas: ¿cuándo empezamos a llamarnos Panamá y cómo nos llamábamos cuando no éramos una república?
Encontré lo básico, como que el primer gobernador, Pedrarias Dávila, fundó la ciudad con el nombre de Panamá en 1519. Un nombre que terminó usándose para referirse a todo el istmo, pero que perdimos cuando nos independizamos de España.
Cuando decidimos unirnos a la Gran Colombia pasamos a llamarnos Departamento del Istmo. Teníamos solo dos provincias: Panamá (que conservó el nombre) y Veraguas. Tuvimos tantos nombres como separaciones de Colombia. Que no fueron una, ni dos, ni tres, sino cuatro: en 1830, en 1831 y en 1840, que fue cuando nos pusieron el nombre de Estado del Istmo.
Después de nuestra tercera vez, los habitantes del Istmo habían dejado bien claro que deseaban independencia. Nuestro representante en el Congreso Granadino, el Dr. Justo Arosemena, pidió que al istmo se le dieran privilegios soberanos. Y, ya fuera para evitar otro intento de separación o prepararnos para separarnos de una vez por todas, nos convertimos en el primer estado de la unión colombiana. Nuestro nombre en 1855 era Estado Federal de Panamá. No elegíamos a nuestros gobernantes, pero parecíamos ser soberanos. Igual no duró mucho porque, luego de una larga crisis económica, en 1886 regresamos a ser el Departamento del Istmo.
El Istmo parecía tener todo lo necesario para progresar, pero nuestra política era calificada como una tragedia. Al ser el primer departamento en ser considerado estado, parecía que nos tomaban en serio, pero nuestro primer presidente designado, el general Mosquera, fue tan malo que no terminó su cargo. En 23 años llegamos a tener 26 presidentes, de los cuales solo cuatro completaron sus períodos. Era tan grande el desorden que dos candidatos se pelearon por el puesto y tuvimos dos presidentes simultáneamente.
Lo único nuestro y bajo control era nuestro nombre, y nos lo quitaron. Colombia, entre tantos problemas, decidió que escribir otra Constitución era la solución. Para esto, al Istmo lo representaron personas que nunca habían pisado Panamá. Y, como era de esperarse, entre el olvido y la mala representación, regresamos a ser el Departamento del Istmo. La poca autonomía que tanto había costado conseguir ya no existía. El descontento se transformó en una serie de luchas y rebeliones civiles sangrientas.
No es exactamente como va el dicho, pero en nuestro caso, la cuarta fue la vencida. En 1903, cuando oficialmente nos separamos de Colombia para convertirnos en una nación independiente y soberana, adquirimos el nombre de República de Panamá. República porque, para no cometer los mismos errores otra vez, nosotros mismos nos encargaríamos de elegir a quienes nos gobiernan.
Y ustedes, ¿creen que nos deshicimos del desorden político?
Puedes ver el video de este artículo en instagram