Panamá en papel: el espejismo de las buenas noticias

19 de Mayo de 2026

Por: Rubén Blades


Exclusivo para Contrapeso

Otra vez los pronósticos económicos en Panamá son descritos por entidades bancarias internacionales como muy buenos, basados en que las proyectadas ganancias para nuestro país lucen óptimas debido al aumento de los tránsitos por su Canal y al mayor pago que algunas naves están dispuestas a abonar con tal de adelantarse en el turno para cruzarlo. Otra razón para su vaticinio es la seguridad que tienen acerca de la reapertura de la mina de cobre en Donoso, aunque el hecho sigue sujeto a polémica y depende del resultado de una discusión nacional que aún no se ha realizado, por razones que ignoro.

El aspecto que se desconoce nuevamente es que no importa cuánto dinero ingrese al Tesoro Nacional: de nada servirá en beneficio de nuestra población si continúa el despilfarro, el hurto y el gasto que sostiene al corrupto clientelismo.

En 2025, el pago por la burocracia estatal ascendió a más de $5 mil millones, lo que equivale al 17% del presupuesto nacional. A ese ya inmenso gasto, ridículamente increíble, le agregamos los costos de los subsidios anuales dirigidos a sostener el favor y la simpatía del electorado, para convertirlo en cómplice de la corrupción y el despilfarro de fondos públicos. El resultado es que no importa cuán positiva se vea en papel la circunstancia económica de Panamá: la cruda realidad es que es como si estuviesen quemando esas entradas, por ser desaprovechadas y utilizadas para sostener intereses mezquinos y contraproducentes.

La deuda nacional y la burocracia prosiguen su aumento, aunque el presente gobierno cínicamente categoriza su incremento como “leve”. O sea, “la señora está solamente un poquito embarazada”. Y la gente sigue callada, hasta que les quitan o rebajan algo que recibían de gratis, o les aumentan un pago por un servicio, o les disputan el monto de un patético aumento de salario. Entonces reaccionan, empiezan a gritar y a cerrar calles, pero no para reemplazar el sistema que les impide prosperar, sino para obtener de su corrupción un pequeño aumento a su soborno.

Entre tanto, no hay agua en el país que supuestamente es el quinto a nivel mundial en recepción de lluvia y el segundo en Latinoamérica. ¿Y por qué no hay garantía de agua potable para la población en Panamá? Porque el gobierno no tiene la voluntad de que así sea y está más preocupado por la construcción de un tren que sirva como especie de monumento al ego de un “wannabe”, aunque el propuesto proyecto cueste, por el momento, cinco billones de dólares —que todos sabemos serán mucho más—.

Estamos grabando nuestro próximo disco, en Panamá

Estoy grabando nuestro próximo álbum con Roberto Delgado y la Orquesta “Big Band”. Estos días he visitado el pequeño estudio que nuestro colega y tecladista, Luis Enrique Becerra, ha creado en un cuarto de su apartamento.

Este nuevo trabajo incluye material inédito y un par de regrabaciones, necesarias para establecer el concepto de álbum a través de una conexión entre los temas. Continúo interesado en comentar sobre el estado actual de nuestra sociedad, y uno de los temas es una cruda descripción de la situación en las cárceles, canción que seguramente provocará todo tipo de reacciones. Espero que la principal sea la de corregir lo que señalo en mis letras y no limitarse simplemente a atacar al mensajero.

Estados Unidos

Los desvaríos del “Trompo Loco” son cada vez mayores y más evidentes. El tipo se queda dormido en público a cada rato frente a las cámaras. La guerra que dice que él ya ganó continúa; los iraníes, que según él no tienen nada para oponerle, mantienen cerrado el estrecho de Hormuz. Trump los amenaza con total aniquilación y los tipos se le ríen en la cara, desconociendo sus “tweets” y rabietas.

China, que le lleva a Estados Unidos miles de años de experiencia en estos asuntos, no dice ni pío, mientras continúa aumentando su influencia a nivel mundial sin hacer bulla ni evidente esfuerzo. Vladimir Putin, otro charlatán narcisista, se encontró con que Ucrania ha resultado más difícil de digerir que un “sándwich” de fiesta patronal y ahora anda más enredado que un mafá, con casi medio millón de muertos en una guerra que va entrando a su quinto año y con una Ucrania que no muestra intenciones de aceptar la invasión rusa como un “fait accompli”.

Los republicanos, que intuyen que en noviembre perderán el control del Senado y/o del Congreso, han empezado a cambiar los circuitos electorales para tratar de impedir que los demócratas ganen los votos necesarios, todo con el apoyo de la mayoría derechista de la Corte Suprema de Justicia. Pero es posible que ni con eso puedan lograr su objetivo. Todavía le faltan dos años y medio de gobierno al narcisista y podemos esperar de él todo menos razón, balance e inteligencia. Si ahora mismo se registra un 70% de oposición a su mandato nacionalmente, lo que se le viene encima perjudica muchísimo la posibilidad de quien quiera que sea el candidato republicano en el 28.

Venezuela

El protectorado estadounidense de Venezuela ha sido propuesto por Trump como un posible “estado 51”. Aunque suena a broma, para un narcisista todo es real y probable, ya que el mundo gira alrededor de su figura, deseo y voluntad.

Que Venezuela y sus dizque “socialistas” están bajo el control de los yanquis creo que ya nadie lo debate. Su petróleo es entregado puntualmente al “Imperio” que tanto dijeron oponer; esperan a que el Norte lo venda y después que se les entregue un estipendio como si fueran una “querida”, mantenida por un generoso “papi-chulo”.

Pareciera que nadie se acuerda ya de Nicolás, y es interesante especular sobre cuál será su futuro. ¿Permanecerá preso en Nueva York? ¿Aceptará regresar a Venezuela y ocupar un rol de inferior capacidad, y no como “líder máximo de la revolución bolivariana”? ¿Qué ocurrirá con Corina Machado, figura que parece desvanecerse cada vez más del consciente colectivo como una opción a la dictadura que aún controla al Estado venezolano?

Cuba

Cualquier día de estos se viene abajo el andamiaje de falsedades y huecos argumentos con los que la dictadura en Cuba pretende explicar el desastre que han resultado tanto su administración gubernamental como el marxismo-leninismo que la fundamenta.

Su presidente, Díaz-Canel, no posee importancia alguna. El asunto realmente está en manos del alto mando del ejército y su GAESA, el oscuro Grupo de Administración Empresarial, S.A., que se dice controla entre el 40% y el 60% de la actividad económica en Cuba. Es el dinero y el poder, no la ideología, lo que determinará el cómo y cuándo se producirá el pívot de los “comunistas”, como ocurrió con sus dizque camaradas venezolanos. Lo cierto es que la presente situación no promete soluciones derivadas de la preservación del “statu quo”.

Imagino que apelarán al argumento de “las condiciones objetivas” para explicar por qué es aceptable renegar de lo que antes era axioma. El ejercicio dialéctico, si es que pueden ser sinceros, los llevará a la misma conclusión: “se acabó el guarapo, compañero”. Ahora, imagino que lo que les preocupa es encontrar la forma de mantener la comodidad de la que hoy disfrutan mientras el pueblo vive jodido, resolviendo como pueda y esperando la oportunidad para construir una mejor y más justa realidad.

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El gobierno del desencanto