Ni juntos ni revueltos

12 de Julio de 2026

Por: Rubén Blades


Exclusivo para Contrapeso

En Panamá, la ausencia de diputados de Vamos, de Seguimos y del partido Otro Camino en el reciente almuerzo en la Presidencia ha provocado muchos comentarios en medios periodísticos y sociales.

Dependiendo de la orientación del dueño, los accionistas y los anunciantes de cada periódico, y del nivel del cociente intelectual que posean los lectores, así resultarán los reportes y las interpretaciones del asunto.

La declaración del presidente José Raúl Mulino, indicando que no invitó a los diputados de Vamos, de Seguimos y del partido Otro Camino porque… “ellos no son parte”…, sugiere, de manera tajante y clara, que al Órgano Ejecutivo no le interesa relacionarse con gente que no le otorga beneficios directos. Aunque el presidente no explicó de qué parte esos diputados no son miembros, uno puede imaginar que no se refería a la Asamblea Nacional, a la cual llegaron por voto democrático, sino, más bien, a que no pertenecen al club de la corrupción oficial que desgobierna nuestro país.

Si cada diputado vende su voto o simplemente se abstiene de votar, entonces podrá verse beneficiado con una sonrisa del patrón del latifundio politiquero, quizás incluso con una invitación que le permita el contacto físico con el Ejecutivo, así sea por unos segundos, para un “selfie” que pueda ayudar a una aspiración reeleccionista.

El presidente complementó su explicación sobre la no invitación a los independientes asegurando que… “de ahí no sale nada bueno”…, mientras recorría un área de Bocas del Toro acompañado por el perredista Benicio Robinson, diputado del cual, asumo, salen cosas que serán consideradas buenas si resultan beneficiosas para el Ejecutivo y/o para el interés que lo elevó al poder.

Sobre considerar como un desaire que no te inviten a formar parte de una celebración de gente considerada corrupta, mi opinión es que eso constituye un endoso a la reputación de quien no ha sido invitado. Que justifiquen la exclusión anunciando que “no eres parte” de un lote de gente que, en su mayoría, debería estar presa es una distinción que se debe recibir y anunciar con orgullo. Para la partidocracia corrupta y sus aliados, “nada bueno sale” de aquellos a quienes no pueden comprar o amilanar mediante mentiras, campañas sucias e intimidaciones.

A los independientes les aconsejo que no comprometan sus figuras a cambio de invitaciones que no producen consecuencias positivas para la comunidad. Cuando la corrupción haga sus podridos bacanales y no los incluyan, celébrenlo. Esa exclusión les permite continuar siendo respetados, aceptados y aplaudidos por ciudadanos que saben que de políticos antipatria “no sale nada bueno”.

Adelante, miembros de Vamos, Seguimos y Otro Camino: no permitan que la corrupción les enferme las ganas de evitar que nuestro Panamá continúe su viaje al despeñadero.

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