Cosas que no entiendo de Panamá: ¿por qué decimos que si nos bañamos en el río nos convertiremos en pez?

4 de Abril de 2026

Exclusivo para Contrapeso

En el artículo 35 de la Constitución, se establece que en Panamá se es libre de profesar todas las religiones, pero con respeto a la moral cristiana y reconociendo que la religión católica es la religión por elección de la mayoría de los panameños. En 2022, el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) publicó una encuesta donde 65% de los participantes respondieron ser cristianos católicos. Es un número que se ve reflejado en nuestras leyes durante festividades como la Semana Santa, reconocida en el Código de Trabajo como días de descanso obligatorio, tanto para creyentes como no creyentes.

Así como la influencia de la religión se ve en nuestras leyes, también la vemos en nuestra cultura. Mitos y leyendas que no tienen nada que ver con las normas de la Iglesia pasan de generación en generación como supersticiones locales. Una de ellas es el mito de convertirse en pez durante el Viernes Santo si te bañas en ríos o playas, o convertirse en mono si se trepan árboles. Algo que no está prohibido ni tiene nada que ver con la religión.

Viernes Santo, dentro de la tradición, es un día para meditar y no se aconsejan fiestas o celebraciones ruidosas entre los creyentes, pero la religión no lo prohíbe. En el libro Veintiséis leyendas panameñas de Sergio González Ruiz y Tradiciones y leyendas panameñas de Luisita Aguilera P., podemos encontrar leyendas de Viernes Santo que hablan de estas creencias populares y donde la moraleja, convenientemente, siempre es seguir la tradición católica.

Una de esas leyendas es “Hoy no, mañana sí”, donde en una de sus versiones, durante un Viernes Santo en La Villa de Los Santos, un campesino que cuidaba unos bueyes decidió trabajar en lugar de respetar el día santo. Cuando le pidió a uno de los bueyes que halara la carreta, el buey le contestó “hoy no, mañana sí” y el campesino se asustó tanto que murió ese mismo día. La moraleja de la leyenda es hacerle caso al Código de Trabajo.

Otra de las leyendas es la de Señiles, la historia de un hombre de Macaracas, Los Santos, que en Viernes Santo salió a cazar, en lugar de quedarse en casa a meditar y rezar. Se perdió y la gente lo escuchaba gritar en el bosque en ocasiones. Y así existen otras leyendas que también ocurren en Semana Santa, como el Penitente de la Otra Vida que camina al final de la procesión, el Árbol Santo de Veraguas que florece solo en Viernes Santo y el Cura sin Cabeza que asusta pecadores en La Villa de Los Santos.

Entonces, la razón por la que creemos que nos convertiremos en pez al bañarnos en el río es porque no seguimos escuchando. A pesar de que estos mitos y leyendas no tienen relevancia religiosa, preservarlas como parte de nuestra cultura sigue teniendo valor. Son parte de nuestra identidad cultural y, muchas veces, nos acercan a las generaciones anteriores. Cuando las abuelas aconsejan darle rejo a un árbol en Viernes Santo para que dé frutos, aunque no sea un consejo real, esta y otras historias son el reflejo de un patrimonio oral inmaterial que solo podemos preservar al seguirlas contando.

Y ustedes, ¿creen que las nuevas generaciones están dejando perder estos mitos?

Puedes ver el video de este artículo en instagram

WhatsApp Compartir en WhatsApp

Por: Esperanza Villalobos

Siguiente
Siguiente

Cosas que no entiendo de Panamá: ¿por qué este árbol es tan importante?