Adiós a la vía España tal y como la conocemos
12 de Febrero de 2026
Exclusivo para Contrapeso
Cuando fue alcalde de la ciudad de Panamá (2014-2019), el abogado José Isabel Blandón Figueroa licitó un proyecto del que resultó ganador un consorcio liderado por la constructora brasileña Norberto Odebrecht y la panameña Constructora Urbana S.A., para construir 5.5 kilómetros de aceras en la vía España que iban desde el cruce de vía Brasil con vía España hasta la Plaza de Santa Ana y tenían una extensión de 5.5 kilómetros.
La iniciativa tenía lógica, ya que en la vía España hay dos estaciones de la Línea 1 del Metro y confluyen importantes vías de entrada y salida al núcleo de la ciudad de Panamá. El paso lógico debía ser la continuación de las aceras desde el área de la vía Brasil hasta el cruce de la vía España con la avenida Cincuentenario.
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) está a la espera del refrendo de la Contraloría General de la República para el inicio formal del proyecto “llave en mano” denominado “Proyecto de Estudio, Diseño, Construcción y Financiamiento de la Ampliación de Carriles Exclusivos de Mi Bus en vía España”, que consiste en la ampliación de la vía España desde la vía Cincuentenario hasta la vía Porras, con una extensión de 5.4 kilómetros. El proyecto adicionará carriles para el tránsito exclusivo del Metro Bus en la parte “central” de la vía España. Además, se soterrarán los postes y estructuras eléctricas y de telecomunicaciones, se hará la reubicación de acueductos y alcantarillados sanitarios y se construirán aceras de “al menos” dos metros de ancho en las zonas impactadas por el proyecto. La obra tendrá un costo de 80.1 millones de dólares y estará a cargo de un consorcio conformado por Constructora Urbana S.A. y Toronto Holdings.
La discontinuidad
El proyecto contratado por el MOP no continúa las aceras construidas durante la administración alcaldicia de Blandón Figueroa, sino que en su lugar establece un nuevo esquema para la vía España. ¿Qué justifica que haya carriles dedicados al Metro Bus por 5.4 kilómetros y luego desaparezcan? Vale la pena recordar que el Metro Bus, una vez pasa la vía Porras, fluye en una sola dirección hasta la Plaza 5 de Mayo.
Una segunda observación es de orden cultural. La creación de carriles dedicados para el recorrido del Metro Bus en la parte central de la vía España presupone que los conductores panameños van a respetar esos carriles y los van a dejar despejados para el uso del transporte colectivo. Por supuesto, está el pequeño problema de que las paradas para recoger y dejar pasajeros no están en el centro de la vía, sino pegadas a las aceras. Esto significa que el autobús viajará en el carril central y, para dejar o recoger pasajeros, tendrá que salir de su carril, cruzar dos carriles a la derecha para llegar a la parada y luego hacer la operación contraria para volver al carril central. Esto es un sinsentido.
Una tercera observación es el dramático impacto que la construcción de este proyecto va a tener sobre el tráfico urbano y la calidad de vida en la ciudad de Panamá. Además, va a requerir el importante sacrificio de centenares de estacionamientos a ambos lados de la vía España, lo que impactará la rentabilidad de los negocios que cuentan con dichos estacionamientos. El impacto será durísimo para la Vereda Afroantillana y para el muy atractivo espacio peatonal de Río Abajo.
El juego de las prioridades
A pesar de la inminencia del refrendo de la Contraloría General de la República, el MOP está a tiempo para evitar lo que a todas luces será una catástrofe urbana. Si de verdad el Metro Bus necesita un espacio dedicado en esa ruta, se podría extender el sentido único de la vía España hasta la avenida 12 de Octubre, de forma tal que la velocidad del Metro Bus sería mayor y los tranques serían menores. Esto podría estar acompañado por el soterramiento de cables eléctricos e infraestructura de telecomunicaciones para embellecer el área.
Más allá de las particularidades de este proyecto y de las opciones más baratas con las que se le puede sustituir, el proyecto revela un problema más grave: la falta de priorización del gasto público. ¿De verdad lo más prioritario en materia de infraestructura de la ciudad de Panamá es ampliar un tramo de la vía España?
Con esos 80.1 millones de dólares se puede dotar a Chilibre de calles decentes con cunetas e iluminación. Ese dinero bien invertido haría una enorme diferencia en Tocumen, Pacora, Felipillo o la 24 de Diciembre. Ni qué decir de lo que 80.1 millones de dólares significarían en carreteras y puentes para la comarca Ngäbe Bugle.
Estamos en la etapa de “proyectitis” del gobierno. Se contratan obras con un horizonte de 36 meses o menos para que se pueda cortar la cinta y poner la placa del gobierno de turno. Esa práctica de la política panameña ha llevado al país a tener no las obras que necesita, sino las que se quieren contratar. Esta situación tiene como resultado que no se resuelvan los problemas fundamentales del país, sino que se agraven. Todos a prepararse para la madre de todos los tranques.
Por: Rodrigo Noriega
Abogado
Más de El Archivo Vivo