¿Por qué se elige al rector de la Universidad de Panamá?
14 de Mayo de 2026
Por: Rodrigo Noriega
Abogado
Exclusivo para Contrapeso
En Panamá existen 5 grandes universidades estatales, de las cuales la Universidad de Panamá, la Universidad Tecnológica de Panamá, la Universidad Autónoma de Chiriquí y la Universidad Marítima Internacional de Panamá eligen a su rector o rectora por votación popular ponderada. La excepción a este sistema es la Universidad Especializada de las Américas, en la cual el rector o rectora es designado por un “claustro” conformado por una representación de los distintos estamentos que forman parte de dicha universidad.
Actualmente 6 aspirantes compiten para el cargo de rector o rectora de la Universidad de Panamá: César A. García E., Migdalia Bustamante V., José E. Moreno R., Corina Pérez O. de Coronado, Roberto Ah Achong F. y Denis J. Chávez. Para ganar, el candidato o candidata debe obtener una mayoría de los votos ponderados, en los que el profesorado tiene un 60 % del peso del voto, los estudiantes un 30 % y el personal administrativo un 10 %. El nuevo rector o rectora deberá cumplir con un mandato de 5 años comprendidos entre el 2026 y el 2031.
El origen de las elecciones
La Universidad de Panamá fue creada por el presidente de la República Harmodio Arias Madrid por medio del Decreto Ejecutivo 29 del 29 de mayo de 1935. En dicho decreto se estableció que el rector del Instituto Nacional sería simultáneamente el rector de la Universidad de Panamá; esto significaba que ese cargo estaba susceptible al libre albedrío del gobierno de turno. Por mandato de la Constitución Política de 1946, la Universidad de Panamá queda codificada como una entidad autónoma y con sus propios órganos de gobierno, por lo cual, con la Ley número 48 de 24 de septiembre de 1946, se estableció que el rector de la Universidad sería nombrado por el Consejo General Universitario. Esta ley funcionó por 22 años.
El golpe militar del 11 de octubre de 1968 llevó al poder a una Junta Provisional de Gobierno, la que mantuvo cerrada a la Universidad de Panamá hasta que se emitió el Decreto de Gabinete 144 de 2 de junio de 1969, que reabrió la Universidad y estableció el principio de que los rectores serían escogidos por el Consejo Directivo presidido por el ministro de Educación. Con la Ley 11 del 11 de julio de 1981 se retomó el sistema de designación del rector por el Consejo General Universitario. Los votos de los miembros del Consejo General Universitario valían lo mismo y se necesitaban dos tercios del total de los miembros para escoger a un rector.
La utopía democrática
La Ley 6 del 24 de mayo de 1991 modificó la Ley 11 de 1981 y estableció el sistema de elección popular directa del rector de la Universidad de Panamá por medio de un voto ponderado, en el que predominaba el voto de los profesores de dicha entidad. Aunque esta ley ha sido modificada en varias ocasiones, se mantiene el mismo principio electoral, el cual fue copiado por la mayoría de las universidades estatales del país.
El ideal democrático universitario de la Ley 6 de 1991 aspiraba a que los distintos estamentos de la Universidad de Panamá, como son los estudiantes, los administrativos, los docentes y los investigadores, entablaran debates y diálogos sobre el futuro de la institución y su rol en la sociedad panameña. Esta especie de parlamento académico devino en la formación de bloques, facciones y en la generación de prácticas electorales clientelistas.
Gran parte del periodo comprendido desde la Ley 6 de 1991 estuvo a cargo de un solo rector, el Dr. Gustavo García de Paredes (Q.E.P.D.), y fue precisamente la cultura universitaria en torno de un mandato tan extenso lo que contribuyó al faccionalismo académico y a una fuerte fricción entre el cuerpo estudiantil que aspiraba a una mejor universidad y la burocracia que mantuvo el statu quo. Esa tensión se ha reproducido en otras universidades públicas del país.
La perspectiva de las universidades estatales
El sistema de elecciones universitarias panameño es muy propio del régimen universitario del país; no es la norma en América Latina. Según el análisis comparativo parametrizado EduRank 2026, la Universidad de Panamá ocupa el puesto 2,679 en el mundo y el 177 en América Latina. Las otras universidades panameñas, tanto estatales como privadas, están mucho más abajo en el ranking.
¿Cuál es la función de la universidad en una sociedad como la panameña? Propongo que entendamos la misión de una universidad estatal como la tarea de formar ciudadanos lo mejor instruidos posible para que puedan asumir responsabilidades en el gobierno, la empresa privada, el sector no gubernamental y el emprendimiento personal, para alcanzar su mayor desarrollo humano y fomentar la conformación de una sociedad democrática, sostenible y con un Estado de Derecho robusto. Esos ciudadanos y ciudadanas deben aprender a aprender, deben tener un pensamiento crítico muy fuerte y una gran curiosidad intelectual para enfrentar los desafíos de este siglo.
La Universidad de Panamá cumplió su tarea con creces durante el siglo XX. El 2 de mayo de 1958, dos universitarios de distintas corrientes ideológicas, pero unidos por un profundo amor a la patria, entraron a la Zona del Canal de Panamá a sembrar banderas panameñas de forma pacífica. Esa tarde, el biólogo Carlos Arellano Lenox y el bibliotecólogo Ricardo Arturo Ríos Torres cambiaron la historia de este país. Unos 21 años más tarde de su gesta, se izaba la bandera panameña sobre el Cerro Ancón y, otros 20 años más tarde, el Canal de Panamá pasaba a manos panameñas.
En las aulas de la Universidad de Panamá se fraguó la recuperación de la democracia y la construcción del Estado de Derecho posinvasión. La Corte Suprema de Justicia designada en 1990 tenía al menos 6 catedráticos de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de dicha universidad. Por otra parte, los impresionantes logros de las facultades de Medicina, Odontología, Enfermería y Farmacia han significado altos índices de salud para la población panameña. De igual manera, la gran mayoría de los profesores o profesoras de los colegios secundarios del país están formados por la Universidad de Panamá. A su vez, un gran número de los periodistas, arquitectos, economistas y científicos del país vienen de sus aulas.
El sistema electoral vigente no facilita la elección de la mejor persona para llevar adelante los enormes retos que el siglo XXI le presenta a Panamá. En la lista EduRank, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ocupa el puesto 93 de 14,131 universidades a nivel mundial. Esta es la universidad más grande de América Latina, y su rector es elegido por la Junta de Gobierno de dicha universidad, formada por solo 15 personas. Se necesitan al menos 10 votos para escoger al rector de la UNAM.
La universidad mejor calificada de América Latina, apenas una posición por encima de la UNAM, es la Universidad de Buenos Aires (UBA). El rector de esta casa de estudios es elegido por una Asamblea Universitaria conformada por 236 personas. En principio, debe ser elegido por al menos 119 votos, es decir, una mayoría absoluta. Si transcurren varias votaciones sin que un candidato o candidata tenga esa mayoría absoluta, gana quien tenga la mayoría simple, esto es, más votos que sus rivales. Los sistemas de la UNAM y de la UBA son distintos, pero son transparentes y eficientes. En este caso, menos votantes aseguran mucha más calidad. En la elección de rector de la Universidad de Panamá votan más de 80 mil personas; eso no significa el mejor resultado.
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