¿Quién es Shirley Castañedas?

1 de Julio de 2026

Por: Redacción Contrapeso


Exclusivo para Contrapeso

Shirley Castañedas no llega a la presidencia de la Asamblea por casualidad. Llega después de escalar, en menos de dos años, por algunos de los cargos más sensibles del Legislativo. Primero, la Comisión de Credenciales. Ahora, la silla desde donde se maneja la agenda. Y en todo ese recorrido aparece el mismo nombre: Ricardo Martinelli.

Para entender quién es, no hay que empezar por su curul. Hay que empezar por sus clientes.

Antes de convertirse en figura clave dentro de la Asamblea, Castañedas fue abogada de Martinelli, condenado a 10 años y 8 meses de prisión por blanqueo en el caso New Business, además de una multa de $19.2 millones que no ha pagado.

También fue abogada de “Cholo Chorrillo”, condenado por blanqueo, extraditado a Estados Unidos y luego condenado allá por conspiración para distribuir cocaína.

Ese capital de cercanías, lealtades y defensas incómodas terminó convertido en poder institucional.

En 2024 llegó como diputada de RM, el partido de Martinelli. No llegó como una figura ajena a ese círculo. De hecho, ya como diputada y abogada, fue quien confirmó públicamente que Martinelli viajaría a Nicaragua tras recibir el salvoconducto. Era una diputada hablando como parte del entorno político y legal del jefe de su partido.

En pocas semanas pasó de diputada nueva a presidenta de la Comisión de Credenciales, una de las más apetecidas. Por ahí pasan ratificaciones y denuncias contra magistrados de la Corte y contra el presidente de la República. O sea, la abogada de Martinelli quedaba al frente de una comisión que tramita denuncias contra magistrados que han tenido en sus manos procesos vinculados al expresidente.

En noviembre de 2024, cuatro denuncias contra magistrados de la Corte llegaron a Credenciales. Una de ellas fue presentada por Martinelli contra la magistrada presidenta María Eugenia López. Era la primera querella de Martinelli desde que Castañedas presidía la comisión. Credenciales es una comisión estratégica.

Durante su gestión, Credenciales quedó sentada sobre decisiones sensibles: ratificaciones demoradas, denuncias contra magistrados y procesos de alto interés político.

También hubo controversia en el proceso para escoger contralor y subcontralor.

Castañedas sostuvo que Credenciales no realizaría entrevistas a los aspirantes a dirigir la institución encargada de fiscalizar el uso de los fondos públicos. Martinelli no ha pagado la multa de $19.2 millones. En ese contexto, la Contraloría también es una pieza de poder.

También hubo cuestionamientos a Credenciales por el reglamento interno de la Asamblea.

En enero de 2025, la comisión canceló sesiones por falta de quórum mientras Castañedas estaba en Estados Unidos, en actos de la toma de posesión de Donald Trump, en momentos en que Trump había vuelto a poner el Canal de Panamá en el centro de sus amenazas.

Ese fue el primer escalón: Credenciales.

El segundo fue la presidencia de la Asamblea.

Entre uno y otro hubo más señales.

Castañedas respaldó el anteproyecto de ley de amnistía, públicamente favorable a Martinelli. También votó contra dos proyectos anticorrupción presentados por el procurador, que buscaban fortalecer investigaciones por delitos de corrupción.

En 2025, intentó llegar a la presidencia de la Asamblea y perdió frente a Jorge Herrera. Su candidatura dividió al Legislativo. Pero la derrota no la sacó del juego. Solo la dejó en espera.

Un año después vuelve, esta vez con un tablero más favorable. Su candidatura representa mucho más que una nómina legislativa. Su elección es el resultado de una operación política que vuelve a colocar al martinellismo en una posición de control dentro de la Asamblea: desde ahí se maneja la agenda legislativa, se ordenan sesiones, se controlan tiempos, se influyen comisiones, se negocian prioridades y se decide qué avanza y qué se engaveta. También se administra una estructura con presupuesto, nombramientos y capacidad real de presión política.

En Panamá, eso significa control.

Por eso importa quién es Shirley Castañedas.

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