1 de julio: el reacomodo de la Asamblea
2 de Julio de 2026
Por: Redacción Contrapeso
Exclusivo para Contrapeso
La elección de Shirley Castañedas como presidenta de la Asamblea Nacional dejó más que una nueva directiva. Mostró una correlación de fuerzas marcada por una mayoría favorable al oficialismo, una oposición que no logró sostener sus apoyos y un debate abierto sobre la independencia del Legislativo frente al Ejecutivo.
Castañedas fue electa con 42 votos, respaldada por las bancadas de RM, el PRD, CD y la Bancada Mixta. También obtuvo el apoyo de tres diputados que inicialmente llegaron a la Asamblea bajo la bandera de Vamos y fueron endosados por el líder independiente Juan Diego Vásquez: Manuel Samaniego, Manuel Cheng y Carlos Saldaña.
Su contrincante, Grace Hernández, candidata del bloque opositor conformado por Vamos y Seguimos, alcanzó 21 votos.
La nómina ganadora para este periodo de sesiones ordinarias la completan los diputados Manuel Cohen, de CD, como primer vicepresidente, y Manuel Cheng, de la Bancada Mixta, como segundo vicepresidente. La oposición había postulado para esos cargos a los diputados Lenin Ulate y Augusto Palacios.
La votación no solo definió nombres. También dejó ver cómo se moverá la Asamblea: con una directiva cercana políticamente al gobierno de José Raúl Mulino, bancadas tradicionales jugando un papel decisivo, diputados independientes distanciados de su bloque original y una oposición golpeada.
Lealtad y gobierno
La postulación de Castañedas estuvo a cargo del diputado Luis Eduardo Camacho, quien destacó la lealtad de su colega hacia el partido y hacia el proyecto del mandatario José Raúl Mulino, aunque aseguró que su compromiso principal es con el pueblo panameño.
“Elijo a una mujer que es leal a su partido, a su directiva política y a su líder; leal también al gobierno que ayudó a elegir y al presidente a quien ayudó a ganar, entendiendo que su primera responsabilidad es frente al pueblo. Hablo de una mujer fuerte y comprometida con los mejores intereses de Panamá, porque entiende que la política se trata de llevar soluciones a los ciudadanos”, expresó Camacho.
Camacho también instó a Castañedas a no preocuparse por lo que calificó como “ataques cobardes” de los medios de comunicación, una frase que marcó el tono de la defensa oficialista y anticipó parte de las tensiones que podrían acompañar a la nueva directiva.
La oposición denuncia injerencia
La contraparte estuvo liderada por la diputada Janine Prado, de Vamos, a quien le correspondió postular a Grace Hernández. Durante su intervención, Prado lanzó duras críticas y advirtió sobre la intervención directa del presidente José Raúl Mulino para asegurar los votos a favor de la candidatura oficialista.
“Panamá necesita una Asamblea con independencia, que defienda el Estado de derecho y que promueva el diálogo y la construcción de acuerdos; pero aquí hay algo muy importante: el diálogo nunca puede confundirse con subordinación”, advirtió Prado.
La parlamentaria añadió que la separación de poderes se ha quedado en palabras.
“Lo que no puede convertirse en costumbre es que la voluntad de la Asamblea se construya fuera de este hemiciclo. Hemos visto la injerencia del presidente de la República, es decir, del Ejecutivo, quien desde hace semanas emprendió un proceso de búsqueda de votos en favor de la candidatura oficialista”, denunció.
Sus señalamientos colocaron en el centro de la jornada una pregunta que acompañará este periodo: hasta dónde la Asamblea actuará como órgano independiente y hasta dónde se alineará con la agenda del Ejecutivo.
Fracturas y tensiones
La sesión también dejó en evidencia reacomodos políticos. Uno de ellos fue la polémica abstención de la bancada del Partido Panameñista. Esto llamó la atención, dado que hace un año ese bloque recibió el apoyo de la oposición para llevar a Jorge Herrera a la presidencia legislativa. Esta vez optó por no devolver el respaldo a las bancadas de Vamos y Seguimos.
También pesó el voto de Manuel Cheng, Manuel Samaniego y Carlos Saldaña, los tres diputados que llegaron a la Asamblea bajo la bandera de Vamos y terminaron apoyando a Castañedas. Su decisión los distanció de la bancada independiente y fortaleció la victoria oficialista.
El momento de mayor fricción ocurrió durante la intervención de la diputada independiente Alexandra Brenes, de Vamos. Sus críticas hacia la gestión del Legislativo provocaron el rechazo inmediato de la bancada oficialista. En señal de protesta, diputados de gobierno comenzaron a golpear fuertemente sus curules para silenciar el discurso de la opositora, quien los tildó de sumisos al poder Ejecutivo.
La escena reflejó el clima con el que arranca esta etapa: una mayoría con fuerza numérica, una oposición dispuesta a cuestionar y un hemiciclo donde el debate difícilmente será tranquilo.
A diferencia del periodo anterior, cuando Castañedas fue derrotada por Jorge Herrera, la jornada transcurrió bajo una tensa normalidad institucional y sin las visitas de última hora al Palacio de las Garzas que caracterizaron los comicios pasados.
Herrera cierra su gestión
El presidente saliente de la Asamblea Nacional, Jorge Herrera, cerró su gestión con un discurso de rendición de cuentas centrado en el consenso, el manejo fiscal responsable y la autocrítica.
Durante su última intervención ante el pleno, calificó los últimos meses como un reto histórico debido a la fragmentación política del Órgano Legislativo. También enfatizó que liderar el Parlamento requirió diálogo constante con todas las bancadas, gremios empresariales y organizaciones sociales, en lugar de imposiciones o discursos vacíos.
Como principal logro de esa política de tender puentes, Herrera destacó la aprobación unánime de la ley de sustancia económica, que obtuvo 70 votos a favor. Señaló que este resultado no fue un golpe de suerte, sino el fruto de horas de debate que demostraron que es posible poner los intereses de Panamá por encima de las banderas partidistas.
En el aspecto financiero, reportó un manejo ordenado y austero de los fondos públicos, aunque durante su gestión la planilla aumentó a más de 5 mil funcionarios. Aseguró que la Comisión de Presupuesto actuó con agilidad para rescatar proyectos abandonados y reactivar la economía nacional, logrando un ahorro global en el presupuesto ejecutado.
Detalló, además, que las sustentaciones presupuestarias de ministerios e instituciones públicas se desarrollaron en un ambiente de respeto mutuo, alejadas de ataques mediáticos y enfocadas, según dijo, en dirigir los recursos hacia la generación de empleo y el bienestar familiar.
Herrera concluyó con un balance autocrítico. Reconoció desafíos pendientes, aunque minimizó compromisos importantes, como las reformas al reglamento interno, al alegar que los ciudadanos quieren proyectos de ley que reactiven la economía.
Su salida deja una deuda institucional sobre la mesa: la modernización interna de una Asamblea que suele prometer cambios, pero todavía arrastra viejas prácticas y reglas pendientes de revisión.
El primer discurso de Castañedas
En su primer discurso como presidenta de la Asamblea Nacional, Shirley Castañedas anunció una transformación institucional enfocada en la creación de un Parlamento abierto y digital para promover la transparencia y la participación ciudadana.
El objetivo, según explicó, es acercar la Asamblea a la población mediante plataformas que permitan fiscalizar en tiempo real los procesos de discusión y votación de sus representantes.
La agenda legislativa priorizará, de acuerdo con Castañedas, la reactivación económica y el desarrollo equitativo de provincias y comarcas. Para ello, mencionó proyectos de ley enfocados en generación de empleo, educación, salud y acceso al agua potable.
La nueva directiva también hizo un llamado a deponer la confrontación política estéril y los discursos vacíos dirigidos a las redes sociales. Instó a consolidar una mesa de trabajo basada en soluciones reales.
Castañedas afirmó que el país no necesita un Parlamento de insultos ni de espectáculos mediáticos, sino debates con argumentos sólidos y resultados concretos. Bajo esta visión, dijo, la política debe dejar de ser una disputa constante entre rivales para convertirse en un espacio constructivo, abierto a todos los sectores que deseen aportar al país.
En el ámbito fiscalizador, reafirmó el compromiso de cuidar cada balboa de los recursos públicos. Según el discurso oficial, esa labor se ejecutará mediante la exigencia de explicaciones transparentes, el cumplimiento estricto de las leyes y el uso correcto del erario.
La nueva administración recordó a los servidores públicos que administrar bienes ajenos exige un cuidado superior y que el dinero del pueblo debe traducirse en oportunidades de empleo y bienestar social.
El reto será convertir ese discurso en práctica. Especialmente porque la fiscalización de la Asamblea no se mide solo cuando revisa a los adversarios, sino también cuando le toca exigir cuentas al gobierno con el que comparte mayoría política.
Mulino marca la agenda
La instalación de la nueva directiva coincidió con el informe a la nación del presidente José Raúl Mulino, quien anunció el lanzamiento de “Panamá para ti”, una estrategia enfocada en cuatro prioridades: empleo, salud, canasta básica y agua.
Tras meses dedicados a ordenar las finanzas públicas debido a la crisis fiscal heredada, el mandatario aseguró que el país está listo para iniciar una fase de crecimiento económico y generación de oportunidades.
Durante su discurso, Mulino hizo un reconocimiento especial al diputado de oposición Eduardo Gaitán, quien presidió la Comisión de Asuntos Económicos, y destacó su profesionalismo y ecuanimidad tras liderar el debate del proyecto de ley de sustancia económica.
“Cuando Panamá trabaja unido, Panamá avanza”, puntualizó.
Al hacer un balance de su gestión, el presidente recordó las condiciones en las que asumió el poder: un Estado desordenado, instituciones sin capacidad de ejecución y un riesgo inminente de perder el grado de inversión a inicios de 2024.
Mulino reveló que rechazó propuestas técnicas que planteaban recortar en un 20 % la planilla estatal, eliminar subsidios o aumentar impuestos, por el impacto que, según dijo, habrían tenido sobre la clase media, los trabajadores y los sectores más vulnerables.
“No fui elegido para trasladarles el problema a los panameños, fui elegido para resolverlo”, enfatizó, al explicar que, junto al ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, implementó un ajuste progresivo con gradualismo y responsabilidad social.
Alegó que, tras el ordenamiento fiscal y la gestión del contralor general, Anel Flores, el gobierno destinó 1,500 millones de dólares para reactivar obras paralizadas y pagar deudas pendientes.
Como ejemplo de eficiencia, contrastó el desarrollo de la aplicación para el subsidio de combustible a transportistas, que costó 70,000 dólares a través de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental, frente a los más de 5 millones de dólares que, según dijo, gastó la administración anterior con empresas privadas.
Obras, salud y reactivación
El presidente aseguró que el país cuenta con más de 700 obras públicas en ejecución. Entre ellas mencionó la Línea 3 del Metro, cuyo tramo soterrado bajo el Canal de Panamá registra, según el mandatario, un 87 % de avance y está a 500 metros de culminar el recorrido de la tuneladora “Panamá”.
También destacó el Cuarto Puente sobre el Canal, con un 38 % de avance tras haber sido recibido con menos del 1 %. Actualmente emplea a 2,000 trabajadores y, según dijo, sumará otros 2,000 en los próximos meses.
En infraestructura vial, resaltó el inicio de la carretera Loma Campana-Santiago, el Corredor de las Playas y el Corredor del Caribe. Además, instruyó a las constructoras contratadas a emplear mano de obra de las localidades por donde pasan los proyectos.
Mulino también calificó de histórica la inversión en Darién mediante la construcción de puentes de concreto, anunció una expansión de 250 millones de dólares en la Zona Libre de Colón para noviembre y confirmó avances en la restauración de la iglesia del Cristo Negro de Portobelo, con la promesa de entregar la plaza en octubre y el templo en diciembre.
En salud, reportó la culminación de los hospitales de Colón, Bugaba y Río Hato, así como avances en el Hospital del Niño y el Hospital de Metetí. Subrayó el descuento de hasta un 96 % en 140 medicamentos del Ministerio de Salud y anunció que este año se inaugurará el primer centro de tratamiento oncológico público del interior, en el Hospital de Bugaba, además del avance del nuevo Instituto Oncológico en la Ciudad de la Salud.
Empleo, tecnología y agro
El pilar central de “Panamá para ti” será, según Mulino, la creación de 80,000 nuevos empleos en el sector privado, apalancados por la construcción, los planes de vivienda y el turismo, área que, de acuerdo con el mandatario, creció un 17 % en el primer trimestre.
Mulino adelantó que presentará una nueva Ley de Incentivos Turísticos y aseguró que inversionistas dominicanos y europeos han mostrado interés en la Costa Arriba de Colón.
Para preparar talento tecnológico, anunció el lanzamiento de “Talent Panamá”, en alianza con Google. La iniciativa otorgará 10,000 becas gratuitas en inteligencia artificial, ciberseguridad, computación en la nube y análisis de datos a través de la plataforma Panamá Conecta.
Por otro lado, se formalizó una alianza de 1,000 millones de dólares con el BID para canalizar fondos directamente a la empresa privada y a las micro, pequeñas y medianas empresas.
En el ámbito agrícola, se implementará el programa “Primer Empleo Agro” para 2,000 jóvenes en Los Santos, Herrera, Veraguas y Darién. En septiembre iniciará “Siagro”, con 100 técnicos becados junto a la Universidad Tecnológica de Panamá.
En materia migratoria y laboral, el gobernante fue enérgico.
“Seguiremos con las inspecciones para detectar y sancionar a las empresas que dan empleo a extranjeros de forma ilegal. Eso le quita oportunidades a los panameños y es un delito”, afirmó.
Recordó, además, la expulsión previa de ciudadanos extranjeros que maltrataron a obreros locales en el Cuarto Puente.
La mina y la seguridad
Finalmente, el mandatario abordó la situación de la mina de cobre de Donoso. Confirmó que el estudio internacional objetivo ya está publicado en el sitio web del Ministerio de Ambiente y bajo análisis de una comisión de gobierno liderada por el ministro Julio Moltó, del Ministerio de Comercio e Industrias, junto a Felipe Chapman, del Ministerio de Economía y Finanzas, y Juan Carlos Navarro, del Ministerio de Ambiente.
Mulino descartó posturas ideológicas extremas, como “el sí porque sí y el no porque no”, e indicó que cualquier determinación se fundamentará en la lógica y la ciencia.
Aseguró que él mismo comunicará la decisión final al país y aclaró que el proceso no requerirá llevar un nuevo contrato ley a la Asamblea Nacional, aunque dejó abierta la facultad de las comisiones legislativas para citar e interrogar a los funcionarios involucrados, a fin de garantizar la transparencia.
Para cerrar su intervención, adelantó que pondrá en marcha su plan de construir nuevos centros penitenciarios para combatir la criminalidad.
Al respecto, envió un mensaje contundente sobre su política de seguridad: “Respeto los derechos humanos, pero los de las víctimas, no los de los maleantes”, concluyó.
La elección de Castañedas y el informe de Mulino marcaron el inicio de un nuevo ciclo político. El Ejecutivo presenta una agenda ambiciosa de empleo, infraestructura, salud, mina, seguridad y reactivación. La Asamblea, ahora con una mayoría más favorable al oficialismo, tendrá que decidir si será una aliada institucional con capacidad de fiscalizar o simplemente una mayoría cómoda para aprobar.
Para la ciudadanía, la diferencia no es menor. De esa relación dependerá si los discursos de transparencia, diálogo y reactivación se traducen en resultados concretos o si vuelven a quedarse en promesas de instalación.
Una Asamblea puede acompañar al Ejecutivo sin renunciar a su independencia. Ese será el examen de la nueva directiva.
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