Asamblea prohíja propuesta para reconocer el Día de la religión Mama Tatda
25 de Agosto de 2026
Por: Diputado 72
Exclusivo para Contrapeso
La Comisión de Asuntos Indígenas de la Asamblea Nacional prohijó el Anteproyecto de Ley 87, que declara el 22 de septiembre como Día de Reflexión y Espiritualidad de la religión Mama Tatda en la comarca Ngäbe-Buglé.
La propuesta también reconoce sus símbolos como expresión de la identidad, la cosmovisión y los conocimientos ancestrales del pueblo ngäbe.
Fue presentada por tres diputados de la comarca: Roberto Archibold, del Partido Panameñista; Gertrudis Rodríguez, de Cambio Democrático, y Nixson Andrade, del PRD.
Una religión nacida en Panamá
Mama Tatda —también conocida como Mama Tata— combina elementos del catolicismo con creencias y tradiciones ngäbe.
Según el anteproyecto, nació el 22 de septiembre de 1962 en Boca de Balsa, territorio que hoy pertenece a la comarca Ngäbe-Buglé.
Su origen se atribuye a una revelación que habría recibido Delia Bejerano de Atencio, una indígena de 21 años conocida como Besikö Kruningrobu —“Pequeña Mama”— y también como Mama Chi.
De acuerdo con esta tradición, Jesucristo habría advertido sobre la destrucción del mundo por los excesos de la población, especialmente durante la balsería. La intervención de la Virgen María habría dado paso a un mensaje de arrepentimiento, paz y evangelización.
Una investigación publicada por la Universidad de Panamá en 2026 sitúa el movimiento en el periodo posterior a una huelga contra la United Fruit Company en 1960. Tras el conflicto, numerosos trabajadores ngäbe fueron despedidos y regresaron a sus comunidades.
El estudio sostiene que Mama Tatda combinó elementos religiosos, sociales y políticos, y fue uno de los antecedentes de la lucha por la autonomía que culminó con la creación legal de la comarca en 1997.
Panamá no cuenta con un censo de afiliación religiosa. Un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos recoge estimaciones de representantes indígenas que sitúan a sus seguidores en decenas de miles. También existen referencias académicas sobre su práctica en comunidades ngäbe de Costa Rica, pero no hay cifras verificables.
Lo que establece la propuesta
De aprobarse, la norma obligaría a izar la bandera de Mama Tatda junto al pabellón nacional en las instalaciones donde se reúnan las autoridades comarcales. También prohibiría añadir elementos gráficos o heráldicos a sus símbolos.
Los ministerios de Cultura y Educación y la Autoridad de Turismo quedarían encargados, junto con las autoridades comarcales, de promover y transmitir su espiritualidad e incentivar actividades relacionadas con esta tradición.
El texto no define el alcance de las “instalaciones” mencionadas ni precisa quién suministraría las banderas o supervisaría su uso.
La información pública disponible tampoco detalla quién definió los símbolos, qué consultas precedieron la presentación del anteproyecto ni si participaron los congresos tradicionales, dirigentes de Mama Tatda u otras comunidades religiosas.
El 22 de septiembre no se convertiría automáticamente en feriado. Para suspender clases, cerrar oficinas o establecer descanso laboral, la ley tendría que indicarlo expresamente.
También queda por definir qué implicaría la transmisión de esta espiritualidad desde el Ministerio de Educación, qué actividades organizarían las instituciones, cuánto costarían y de qué partidas saldrían los recursos.
El marco constitucional
El artículo 35 de la Constitución protege la libertad religiosa y el artículo 90 obliga al Estado a reconocer la identidad y los valores espirituales de las comunidades indígenas.
El artículo 19, por otra parte, prohíbe privilegios y discriminación por motivos religiosos.
La propuesta podría generar un debate sobre si el uso obligatorio de una bandera religiosa en espacios de autoridades públicas constituye reconocimiento cultural o trato preferente hacia un credo.
El artículo 6 establece que los símbolos nacionales son el himno, la bandera y el escudo. La bandera de Mama Tatda no recibiría esa categoría, pero su colocación junto al pabellón nacional requeriría reglas de ubicación y protocolo.
Panamá ya reconoce celebraciones religiosas. El Viernes Santo es día de descanso obligatorio, existen feriados locales por santos patronos y la Ley 26 de 2007 declaró agosto como Mes de las Sagradas Escrituras.
El nuevo anteproyecto, sin embargo, incluye un elemento adicional: ordena izar la bandera de una iglesia y asigna a instituciones públicas la transmisión de su espiritualidad.
Su aprobación podría servir como antecedente para solicitudes similares de otras comunidades religiosas.
Casos sin vínculo comprobado
En enero de 2020, integrantes de La Nueva Luz de Dios, un pequeño grupo religioso surgido en Altos del Terrón, asesinaron a siete personas —seis menores y una mujer embarazada— durante un supuesto ritual de exorcismo. Los responsables recibieron condenas de hasta 50 años.
En 2023, cinco personas resultaron heridas durante un ritual atribuido a otra presunta secta en Isla Peterson. En 2025, las autoridades rescataron en Quebrada Satra a 11 niños con señales de maltrato.
Los hechos generaron preocupación por la presencia de grupos radicales en comunidades aisladas. No se ha comprobado una relación entre esos casos y Mama Tatda, que negó cualquier vínculo con La Nueva Luz de Dios.
Volviendo al anteproyecto, tras ser prohijado deberá convertirse formalmente en proyecto de ley y recibir primer debate en comisión. Si es aprobado, pasará al pleno de la Asamblea para segundo y tercer debate.
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