Parque del Florista: del escándalo a los B/.15 millones
15 de Octubre de 2026
Por: Yerisbeth Barrios
Exclusivo para Contrapeso
El Parque del Florista ha pasado por escándalos, cambios de nombre, problemas de mantenimiento y reparaciones pendientes. Ahora, trece años después de su inauguración, la Alcaldía propone invertir B/.15 millones para transformarlo. La pregunta no es solamente cuánto costará renovarlo, sino cuánto ha costado mantenerlo y qué ocurrió con la inversión original.
La propuesta puede mejorar este espacio frente a la bahía, pero también obliga a revisar qué pasó con el dinero invertido y cuánto ha costado mantenerlo.
El florista y los B/.45 millones
En 2011, durante el gobierno de Ricardo Martinelli, la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (Anati) adjudicó gratuitamente al florista César Segura un terreno público de aproximadamente 11,500 metros cuadrados en Paitilla, valorado en B/.45 millones.
Segura alegaba tener derechos posesorios, pero investigaciones periodísticas vincularon la operación con los empresarios Gabriel Btesh y Felipe Virzi, cercanos al entonces presidente.
Tras obtener la titulación, Segura traspasó sus derechos a Segura Ventures. En 2014 reveló que había negociado la venta del terreno por unos B/.1.9 millones mediante un contrato firmado antes de recibir el título de propiedad. Señaló a Btesh y Virzi como los empresarios detrás del negocio y aseguró que no le habían pagado lo acordado.
El caso provocó un escándalo político y judicial. Segura y funcionarios relacionados con la adjudicación fueron detenidos preventivamente. Sin embargo, el Segundo Tribunal Superior de Justicia sobreseyó definitivamente a Segura, a la funcionaria Anabelle Villamonte y al abogado Francisco Pérez Ferreira, vinculado a Btesh. Tampoco se ha documentado una condena contra Btesh o Virzi por esta adjudicación.
En diciembre de 2011, el Estado recuperó el terreno. Segura no construyó el parque, pero su nombre quedó asociado para siempre al lugar.
De la polémica a una obra de B/.1.7 millones
Recuperado el terreno, el gobierno de Martinelli decidió construir un parque público. El proyecto fue impulsado por la Gobernación de Panamá, encabezada por Mayín Correa, y financiado mediante el Programa de Ayuda Nacional (PAN).
En 2012, el PAN adjudicó el diseño y construcción a Mejores Acabados, S.A., por B/.1,699,251.38.
Inaugurado el 9 de octubre de 2013 como Parque Mirador Paitilla, incluía fuentes, miradores, áreas de ejercicio, juegos infantiles, anfiteatros y baños. Su diseño representaba al continente americano y las fuentes tenían nueve chorros que simbolizaban las provincias existentes entonces.
Desde su concepción hubo cuestionamientos por la falta de consultas ciudadanas, la participación de la Gobernación y el PAN en un proyecto de planificación urbana y un diseño criticado por su integración con el entorno.
Un parque con varios nombres
Las controversias continuaron. En 2014 se conoció que había sido bautizado Parque Mayín Correa, en homenaje a la exgobernadora que coordinó su construcción. La decisión generó críticas, tanto por el procedimiento utilizado como porque sectores ciudadanos habían propuesto llamarlo Parque Guillermo Endara.
En mayo de 2015, el Consejo Municipal aprobó denominarlo Plaza de la Democracia, en honor a Guillermo Endara, Ricardo Arias Calderón y Guillermo Ford.
Tres nombres institucionales en pocos años. Pero para los panameños siguió siendo el Parque del Florista.
¿Quién debía mantenerlo?
El problema del mantenimiento comenzó incluso antes de la inauguración. En julio de 2012, las autoridades todavía buscaban determinar qué entidad asumiría esa responsabilidad.
Dos años después, el parque seguía sin traspasarse al Municipio y no había un responsable claro de su conservación. Finalmente, en diciembre de 2014, la Alcaldía anunció que el Ministerio de Obras Públicas había confirmado la transferencia de competencias.
La memoria institucional del MOP de 2014-2015 registra trabajos en la acera peatonal del perímetro del parque, vinculados al mantenimiento de la Cinta Costera, pero no permite determinar cuánto se gastó específicamente allí ni qué otras instalaciones recibieron atención.
Apenas dos años después, ya necesitaba reparaciones
En octubre de 2015, la Alcaldía de José Isabel Blandón evaluaba remodelar el parque. La fuente llevaba más de nueve meses sin funcionar, acumulaba agua estancada y había sido descrita como un criadero de mosquitos. También se reportaban problemas eléctricos, de drenaje, accesibilidad y conexión con la Cinta Costera.
Además, una inspección municipal encontró diferencias entre los planos y lo construido. La contratista, Mejores Acabados, sostuvo que había entregado la obra a satisfacción del PAN en 2013 y que ninguna autoridad la había convocado para aclarar las fallas.
Los problemas persistieron. En marzo de 2018, las fuentes seguían apagadas y algunas áreas de ejercicio presentaban deficiencias de iluminación.
No está claro cuánto se invirtió en reparaciones ni qué parte de las fallas respondió a problemas de construcción o mantenimiento.
Ahora vienen otros B/.15 millones
El 5 de agosto de 2026, la Alcaldía de Panamá, dirigida por Mayer Mizrachi, celebró una audiencia pública sobre el proyecto Plaza de la Democracia–Bahía Viva, que contempla invertir B/.15 millones de fondos del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), con ejecución prevista para 2027.
La propuesta abarca aproximadamente 1.2 hectáreas e incluye áreas verdes, senderos, ciclovías, miradores, iluminación, mobiliario urbano, jardines de lluvia, captación de agua, una pasarela elevada, dos edificios comunitarios y un estacionamiento soterrado para unos 90 vehículos.
La Alcaldía busca mejorar la accesibilidad, seguridad y aprovechamiento del espacio, además de sustituir el estacionamiento superficial.
Según la administración municipal, el parque recibe cerca de mil visitantes diarios y unos 10 mil durante los fines de semana, aunque lo considera subutilizado. Esa apreciación contrasta con la de quienes lo frecuentan y lo encuentran habitualmente concurrido. Tampoco se ha explicado públicamente cómo se calcularon esas cifras ni se ha divulgado un diagnóstico técnico suficientemente detallado que justifique la inversión.
La propuesta recibió respaldo unánime entre quienes votaron en la audiencia. Pero la participación ciudadana, por necesaria que sea, no sustituye la obligación de sustentar el proyecto y transparentar su presupuesto. Tampoco esa aprobación implica que los B/.15 millones ya hayan sido adjudicados o gastados.
De B/.1.7 millones a B/.15 millones
La nueva inversión equivale a 8.8 veces el costo original. Aunque los proyectos tienen alcances distintos y están separados por trece años, la diferencia merece una explicación detallada.
¿Cuánto costarán el estacionamiento, los edificios y las áreas verdes? ¿Qué puede aprovecharse de las instalaciones actuales? ¿Se busca recuperar el parque o construir prácticamente uno nuevo?
Y, sobre todo, ¿cuánto ha gastado el Estado en mantenerlo y repararlo desde 2013?
La Plaza de la Democracia ocupa un terreno privilegiado frente a la bahía. Panamá necesita mejores parques, pero también claridad sobre el uso de sus recursos.
Trece años después, todavía falta conocer cuánto ha costado realmente el Parque del Florista, qué pasó con las fallas originales y cómo se distribuirán los nuevos B/.15 millones. Una historia que comenzó con un escándalo y aún tiene cuentas pendientes.
Más de La Perlita