Entre gusanos y cucarachas
15 de Julio de 2026
Por: Essdras M. Suarez
Fotógrafo panameño ganador de Premios Pulitzer
Exclusivo para Contrapeso
Mientras contaba 1,300 gusanos, ella sonreía de oreja a oreja y me mostraba, con evidente orgullo, aquellas pequeñas criaturas. Y es que la ingeniera agrónoma Belkys Batista, de 30 años, tiene como misión vender gusanos y cucarachas. Trabaja en Agrocit desde hace varios años y, desde hace tres meses, se dedica de lleno a la crianza de insectos. “Mis amigas se espantan”, me dijo entre risas. Ella, en cambio, descubrió en ellos una inesperada pasión.
Belkys explica que trabajar con insectos le ha enseñado mucho más de lo que imaginó. “Como ellos no pueden hablar, la única forma de entender sus necesidades es utilizando los demás sentidos. Aprendes a observar mejor, a prestar atención a los olores y a escuchar más. Es algo que puedes llevarte a tu propia vida: hablar menos y escuchar más”. Una reflexión sencilla, pero profunda, nacida de un oficio que pocos imaginarían.
En Agrocit producen cucarachas Dubia (Blaptica dubia) y zophobas (Zophobas morio), utilizadas principalmente como alimento vivo para reptiles y aves. Las Dubia, aclara Belkys, no tienen nada que ver con las cucarachas que invaden nuestras casas: son una especie distinta, dócil y criada bajo condiciones cuidadosamente controladas. Los machos son más alargados y poseen alas que cubren prácticamente todo su cuerpo, mientras que las hembras son más anchas y robustas, con pequeñas alas que apenas cubren parte del abdomen. Las zophobas son, en realidad, la fase larval del escarabajo Zophobas morio. Durante unos cuatro meses completan su desarrollo antes de convertirse en adultos y, si no se separan oportunamente por tamaño, las más grandes terminan devorando a las pequeñas.
Aunque muchos imaginarían que una empresa así tendría que estar en el campo, Agrocit funciona dentro de la ciudad de Panamá, frente al Parque Natural Metropolitano. Allí también hay cuatro geckos leopardo (Eublepharis macularius) como mascotas: Lluvia, Limón, Banana y Goliat. Lluvia está regenerando su cola tras perderla por una infección, mientras que la gruesa cola de Goliat almacena las reservas de grasa características de la especie. “Es entretenido darles comida; los ves cazando”, dice Belkys. Cada gecko consume unas 60 zophobas al mes.
Agrocit es una de apenas un puñado de empresas en Panamá dedicadas a la crianza y comercialización de alimento vivo para reptiles y aves.
La próxima vez que pases frente al Parque Natural Metropolitano, quizás no imagines que, a pocos metros del tráfico y los edificios, miles de gusanos, cucarachas y lombrices se crían silenciosamente para alimentar reptiles, enriquecer suelos y recordarnos que hasta las criaturas más pequeñas tienen un papel importante en la naturaleza. Quién diría que, detrás de aquella bolsa de gusanos, se escondía una historia de pasión, ciencia y de una joven que descubrió su vocación donde la mayoría solo ve una plaga.
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