Coquira Soil Project, cuando el ganado también ayuda a sembrar árboles
1 de Julio de 2026
Por: Essdras M. Suarez
Fotógrafo panameño ganador de Premios Pulitzer
Exclusivo para Contrapeso
Durante gran parte del siglo XX, y todavía en pleno siglo XXI, el progreso en Panamá se medía por la cantidad de bosque que podía convertirse en potrero. Por eso me sorprendió encontrar una finca ganadera en Chepo que está intentando hacer exactamente lo contrario: sembrar árboles donde antes fueron eliminados y devolverle espacio a la naturaleza sin renunciar a la producción.
Durante una visita reciente a Coquira Soil Project me sorprendió no encontrar mucho ganado en los potreros. Fue al acercarnos a las áreas boscosas cuando comenzaron a aparecer destellos de blanco, chocolate, crema y negro entre las sombras de los árboles. Decenas de vacas descansaban tranquilamente bajo la copa de frondosos árboles, justo en el borde de los pastizales. La escena resumía la filosofía del lugar: aquí los árboles no son enemigos del ganado; son sus aliados. Actualmente, entre el 40 % y el 45 % de los potreros ya cuentan con árboles integrados al sistema de pastoreo. En lugar de grandes extensiones completamente despejadas, poco a poco están incorporando islas y franjas de sombra donde el ganado puede refugiarse del sol, mientras se multiplica el arbolado dentro de las áreas de producción.
Quizás por eso una de las principales atracciones del proyecto es el avistamiento de aves. Durante una visita de apenas dos horas pude observar gavilanes camineros y gavilanes cangrejeros, caracaras, anis piquilisos, garzetas ganaderas, tángaras de cola larga, tángaras palmera, azulejos y una tijereta, entre muchas otras especies. Una de las observaciones más memorables fue la de un enorme garzón tigre colorado caminando sobre el techo de tejas de un edificio cercano a las caballerizas. Intrigado, pregunté si era común verlo allí. Me explicaron que la propiedad cuenta con un estanque abastecido de tilapias y que esta ave visita el área con frecuencia, atraída por una fuente de alimento tan abundante.
Pero la riqueza de fauna no termina con las aves. Durante mis recorridos también he observado perezosos de dos dedos, boas constrictoras y gallinetas de monte, evidencia adicional de que la combinación de árboles, cuerpos de agua y áreas abiertas está creando refugio para una gran variedad de especies. Es un recordatorio de que, cuando se le da espacio a la naturaleza para recuperarse, la fauna suele responder mucho más rápido de lo que imaginamos.
Sin embargo, la misión de Coquira Soil Project va mucho más allá de producir alimentos. Sus propietarios buscan demostrar que la agricultura y la ganadería también pueden convertirse en herramientas para restaurar el paisaje, en lugar de degradarlo. Además de abrir sus puertas para que estudiantes, familias y visitantes conozcan este modelo de primera mano, aspiran a que toda la finca llegue a integrarse bajo un esquema silvopastoril —aquel modelo de ganadería que integra árboles, pastos y ganado en un mismo terreno, cuyo objetivo es producir de forma más sostenible mientras protege el suelo, la biodiversidad y el bienestar animal—. Después de todo, quizás el verdadero legado
Más de Safari urbano