María Cristina Chen Stanziola: una nueva oportunidad para la justicia
5 de Enero de 2026
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La elección de la nueva junta directiva de la Corte Suprema de Justicia debió ser algo rutinario y predecible. Lo que ocurrió el pasado viernes 2 de enero de 2026 no tuvo nada de esto. El primer indicio fue el retraso de la hora de inicio del pleno de la usual 2 de la tarde a las 3:30 p. m. Luego, la demora en producir el humo blanco y un inesperado receso hacían evidente que la hasta entonces presidenta María Eugenia López Arias no contaba con el respaldo de sus colegas. A primeras horas de la noche se conoció que María Cristina Chen Stanziola era la nueva presidenta de la Corte Suprema de Justicia y que López Arias no alcanzó los votos tampoco para ser la presidenta de la Sala Segunda de lo Penal del máximo tribunal. El cambio de página fue total.
La Corte Suprema de Justicia de Panamá es en realidad un conjunto de cinco entidades interconectadas, pero con un alto grado de autonomía. Primero existe el “pleno”, conformado por los nueve magistrados y magistradas de la Corte Suprema. El pleno tiene tres responsabilidades fundamentales: decidir controversias constitucionales, juzgar a los diputados de la Asamblea Nacional y del Parlamento Centroamericano y tomar decisiones institucionales en materia de administración de justicia.
Luego vienen cuatro salas, cada una conformada por tres magistrados. La Sala Primera conoce todos los casos de derecho civil, derecho de familia, derecho comercial y derecho marítimo. La Sala Segunda conoce la materia de derecho penal. La Sala Tercera maneja los asuntos de derecho administrativo, derecho fiscal y derecho laboral. A su vez, la Sala Cuarta de Negocios Generales está conformada por los presidentes de las otras tres salas y la secretaria general, y tiene como funciones darle curso a sentencias extranjeras, estudiar los recursos que impugnan fallos arbitrales y tomar decisiones en materia de administración de la propia Corte Suprema. La magistrada Chen Stanziola es la presidenta de la Corte Suprema y de las salas Tercera y Cuarta de dicho tribunal.
La llegada
En plena pandemia, el 6 de julio de 2021, la abogada coclesana y profesora universitaria María Cristina Chen Stanziola se presentó ante el pleno de la Comisión del Pacto de Estado por la Justicia como aspirante a ser designada al cargo de magistrada de la Sala Primera de lo Civil de la Corte Suprema. El extenso cuestionamiento al que fue sometida y sus respuestas pueden verse en este enlace.
La jurista había manifestado su intención de aspirar únicamente a la Sala Primera de lo Civil; sin embargo, sus respuestas y la convicción que transmitió en la defensa del Estado de derecho y en la incorporación de los derechos humanos, la normativa internacional y la jurisprudencia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos a las decisiones judiciales motivaron que algunos representantes de la sociedad civil en la Comisión del Pacto de Estado por la Justicia la recomendaran tanto para la Sala Primera de lo Civil como para la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo y Laboral. Chen Stanziola fue posteriormente sometida a evaluaciones psicométricas independientes y, luego de este proceso, fue entrevistada personalmente por el entonces presidente de la República, Laurentino Cortizo, quien la nominó a la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, siendo ratificada posteriormente por la Asamblea Nacional. Su periodo se inició el 2 de enero de 2022 y concluirá el 31 de diciembre de 2031.
Filosofía jurídica
El planteamiento conceptual central que manifestó Chen Stanziola en su entrevista está anclado en los valores democráticos, en el pleno respeto a los derechos humanos y al claro entendimiento de que la interpretación judicial debe incorporar el control de la convencionalidad en una interpretación armonizante de las normas jurídicas nacionales, las normas internacionales, la jurisprudencia y las opiniones de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos.
Su dominio de la jurisprudencia constitucional y la cultura tribunalicia de las cortes constitucionales iberoamericanas indica su gran potencial para inyectarle mucho oxígeno a un sistema judicial panameño desbordado, que produce desconfianza en la población y que debe recuperar su plena independencia frente a los demás poderes del Estado.
El hecho de que Chen Stanziola haya sido magistrada por cuatro años sin mayores sobresaltos, y que sus colegas hayan confiado en ella como una figura equilibrada y responsable para continuar con los cambios que necesita la justicia panameña, es un tributo al trabajo intenso que realizó la Comisión del Pacto de Estado por la Justicia y al impulso que la Alianza Ciudadana Pro Justicia le dio a este proceso hace dos décadas.
Por: Rodrigo Noriega
Abogado
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