Cosas que no entiendo de Panamá: ¿por qué se habla poco de nuestro primer campeón mundial?

19 de Junio de 2026

Por: Esperanza Villalobos

Exclusivo para Contrapeso


En el mundo del entretenimiento, los artistas musicales tienen a Billboard, una prestigiosa revista estadounidense especializada en música que funciona como la autoridad máxima para medir el éxito de los artistas a nivel mundial. Son los encargados de hacer el ranking más importante de la industria musical, pero su autoridad en otras artes es igual de icónica. Y así como los artistas tienen a Billboard, los boxeadores tienen a The Ring, una revista fundada en 1922 encargada de clasificar a los mejores boxeadores del mundo. En 2002, la revista publicó una lista de los 80 mejores boxeadores de los últimos 80 años y un nombre en ella era tan reconocido para los boxeadores como lo era para el mundo de las artes en su época.

Alfonso Teófilo Brown, mejor conocido a nivel mundial como Panamá Al Brown, nació en Colón en 1902, un año antes de que Panamá dejara de ser parte de Colombia y dentro de lo que sería la Zona del Canal. Durante su adolescencia trabajó en el US Shipping Board, una antigua agencia gubernamental estadounidense de la marina mercante, donde los soldados practicaban boxeo en sus instalaciones. Fue lo que inspiró su carrera profesional como boxeador.

Inició siendo el ganador del título panameño de peso mosca, con menos de 112 lb, en 1922. Un año después, ya estaba compitiendo en el extranjero, en Nueva York, como el mejor peso mosca del mundo según The Ring. Dos años más tarde, ya era el sexto mejor peso gallo. En 1926, peleó en París y se enamoró tanto del lugar que decidió mudarse. Fue donde conoció a celebridades como Coco Chanel, Dalí y Jean Cocteau, un artista que se convirtió en su amante.

Su mayor hazaña fue convertirse en el primer latinoamericano en convertirse en campeón del mundo en 1929. Y en Panamá no habíamos tenido campeones mundiales deportivos antes. En su biografía, escrita por Eduardo Arroyo, está la anécdota de cuando las autoridades del istmo, al no saber cómo premiar algo sin precedentes, además de las celebraciones, le dieron la oportunidad de liberar a dos hombres y dos mujeres de la cárcel.

A pesar de los triunfos y de no haber sufrido nunca un nocaut, su vida estuvo marcada por las presiones del racismo y sus preferencias sexuales, al ser un hombre abiertamente homosexual. En 1934, perdió un combate y el público se amotinó. Brown fue agredido por los fanáticos y lo hospitalizaron. Un año después, perdió el título mundial en un combate polémico y sufrió los efectos del abuso de drogas. Tras una vida de triunfos, falleció en Nueva York de tuberculosis en 1951, un mes antes del golpe de Estado contra Arnulfo Arias. Sus restos fueron repatriados a Panamá.

Aunque tenemos la Arena Teófilo “Panamá” Al Brown en Colón, no parece que tengamos suficientes homenajes o monumentos en su honor. A pesar de ser reconocido internacionalmente, aparecer en películas y ser el primer panameño en obtener un título mundial deportivo, no está presente en nuestros espacios turísticos. Ya sea por prejuicios raciales, su vida amorosa o el tiempo que ha pasado, ¿por qué creen que casi no hablamos de Panamá Al Brown?

Puedes ver el video de este artículo en instagram

WhatsApp Compartir en WhatsApp
Siguiente
Siguiente

Cosa que no entiendo de Panamá: ¿qué fue el robo del centenario?