¿Qué es la Navidad?
25 de Diciembre de 2025
Exclusivo para Contrapeso
Jesús, hijo de María y José, nació en un establo en Belén de Judea. Su madre lo colocó en un pesebre debido a la ausencia de todo lujo y privilegio en el entorno en que se encontraban. El 25 de diciembre de cada año se celebra el nacimiento de ese niño judío. La fecha fue fijada en el Concilio de Nicea, en el año 325, es decir, hace 1,700 años, por una negociación entre el papa Julio I y el emperador Constantino. Para facilitar la conversión de los pueblos paganos bajo la jurisdicción romana, se cristianizó la celebración de la saturnalia, que era una festividad en honor al dios Saturno, celebrada del 17 al 23 de diciembre de cada año. La misma se caracterizaba por fastuosos banquetes e intercambio de regalos entre los asistentes a dichos banquetes.
La gran mayoría de estos pueblos convertidos al cristianismo eran analfabetas, por lo que la adopción de rituales preexistentes por parte de una nueva religión facilitaba la conversión. Esto también ocurriría en el continente americano con la llegada de los europeos, quienes impulsaron el cristianismo construyendo iglesias y colocando cruces allí donde los pueblos indígenas habían tenido sus templos y sitios de adoración.
El árbol de Navidad y los nacimientos
El pino de hojas verdes, típico de zonas templadas, se ha convertido en uno de los símbolos fundamentales de la Navidad. Originalmente, los pueblos germánicos y nórdicos decoraban pinos y abetos para marcar el solsticio de invierno (21 de diciembre), y de esta forma los árboles decorados se convertían en una señal de esperanza y vida a la espera de la llegada de la primavera. Se atribuye a san Bonifacio el haber cambiado la especie que usaban los nórdicos para decorar, que era un árbol de roble, por el pino. Lo cierto es que, para el siglo XVI, los luteranos alemanes popularizaron la práctica de decorar pinos en celebración de las navidades, colocando una estrella en la punta del árbol como representación de la estrella de Belén. Otro estilo de decoración incluye un ángel en esa misma punta, en representación del arcángel Gabriel, quien le anunció a la virgen María su embarazo.
Se le atribuye a san Francisco de Asís, en 1223, el haber realizado la primera representación viviente de un nacimiento, para lo cual usó una cueva como escenario del evento. La intención de Francisco de Asís era educar y sensibilizar a la población cristiana sobre el origen modesto de Jesús. Esto contrastaba con las fastuosas catedrales y la opulencia que mostraba la alta jerarquía de la Iglesia católica.
Está claro que los nacimientos, como representaciones de aquel establo de Belén de Judea, no eran el Arca de Noé ni un zoológico. Aunque actualmente se abusa colocando figuras de animales de climas y ecosistemas que no corresponden a Judea, al tratarse de un establo debían ser los animales apropiados. Así que no había cebras, jirafas, elefantes, rinocerontes, gorilas o dinosaurios. Dado que se trataba de pastores y gente muy sencilla, los animales que tenían solían ser ovejas, burros y bueyes; estos últimos representaban a las doce tribus de Israel.
Santa Claus
El obispo Nicolás de Bari nació en Turquía, hijo de una familia acaudalada, y al heredar una cuantiosa fortuna procedió a compartirla con los pobres. Se le atribuyen múltiples milagros, entre los cuales está el haber salvado a tres niñas de la prostitución, ya que sus padres no contaban con los fondos para otorgar dotes para casarlas. Las niñas estaban destinadas a ser prostitutas, pero el obispo les dio subrepticiamente bolsas con monedas de oro para salvarlas de dicho destino. Se le conoció también por dar de comer a los pobres, atender a los enfermos y obsequiar regalos a los niños. San Nicolás pasó a ser san Nikolaus en el centro de Europa y, como el día en que se le celebra es el 6 de diciembre, esto facilitó su protagonismo en la Navidad.
En la década de 1920, en los Estados Unidos se aprobó una enmienda constitucional que prohibía el consumo de bebidas alcohólicas. Para muchas familias de ascendencia europea, la ausencia de bebidas alcohólicas con las cuales acompañar los manjares de la época navideña representaba una carencia importante. La empresa Coca-Cola se propuso convertir a su bebida carbonatada en la bebida preferida para una Navidad sin alcohol. Para ello colocó hombres vestidos de Santa Claus con los colores rojo y blanco en su disfraz, los colores de Coca-Cola, para promover el consumo de la bebida. La estratagema funcionó y, dondequiera que haya un Santa Claus, se reconoce su uniforme blanco y rojo.
La figura de Santa Claus tiene la particularidad de que permite hacer mercadeo para promover el consumo de toda categoría de productos, desde juguetes hasta alimentos y mucho más. Ninguna tienda usará la imagen de Jesús para hacer un baratillo de Navidad. Además, la figura de Santa Claus agrega una dimensión lúdica a la Navidad. Obviamente, la crítica es que se degrada el significado de la fecha y se transforma en un ritual consumista más que en una época de solidaridad, reflexión y cariño.
¿Cuándo nació Jesús?
La figura central de este relato no nació el 25 de diciembre. La Biblia no da esa fecha. Los datos bíblicos, como el censo del rey Herodes, razón por la cual José y María, que vivían en Nazaret de Galilea, tuvieron que hacer un viaje de 145 kilómetros hasta Belén de Judea. José era descendiente del rey David; por lo tanto, tenía que ir a Belén junto a su familia a registrarse en el censo. Al llegar a ese poblado no había alojamiento disponible, por eso van al establo donde finalmente nació Jesús.
Como Herodes dejó de ser gobernador de Judea en el año 4 a. C., el nacimiento de Jesús debió ocurrir a más tardar ese año. Los expertos bíblicos lo ubican en una ventana entre el año 7 y el año 4 antes de nuestra era. Sobre el día exacto en que nació Jesús, la Biblia no da pistas, pero sí indicios sobre la época del año. Así, por ejemplo, se dice que cuando Jesús nació un ángel se le apareció a unos pastores que estaban durmiendo al aire libre con sus ovejas. Esto solo se puede hacer en Israel desde primavera hasta principios de octubre. Otro indicio lo da la relación temporal entre el embarazo y parto de María y el embarazo y parto de su prima Isabel, quien, como se sabe, fue la madre de Juan el Bautista. Si Isabel dio a luz a Juan a principios de la primavera, es decir, marzo o abril, y María dio a luz a Jesús unos seis meses más tarde, eso sería septiembre u octubre.
Un dato interesante podría explicar la estrella de Belén. En el año 7 antes de nuestra era, Júpiter y Saturno se alinearon en la constelación de Piscis, lo que significa que para los habitantes del Mediterráneo y el Medio Oriente el fenómeno sería visible con suma claridad. Aunque otros posibles fenómenos astronómicos podrían explicar la luminosa estrella, este parece ser el que más consenso tiene por parte de los estudiosos del tema. Así que esto fijaría el nacimiento de Jesús en los meses de septiembre u octubre del año 7 antes de nuestra era, durante el gobierno del rey Herodes. Esto daría tiempo para la visita de los tres sabios de oriente que llevaron oro, mirra e incienso, con los que José, María y Jesús escaparon a Egipto durante el tiempo que duró la matanza de niños ordenada por Herodes. La familia regresó a su hogar después de la salida de Herodes del poder.
El mensaje de la Navidad
La Navidad no son los regalos ni las copiosas comidas. La Navidad es el compartir, el reunirse y el expresar sentimientos de amor y agradecimiento hacia nuestros seres queridos y nuestro entorno. La Navidad es paz y no conflicto; es cooperación y no competencia.
Si usted conoce a alguna persona que esté sola, comparta su mesa con ella o con él. Si conoce a alguien que está enfermo, visítelo y anímelo. Si conoce a alguien que está pasando hambre, dele de comer. Por favor, recuerde a los adultos mayores y a sus seres queridos que viven en el extranjero o en lugares remotos; llámelos y hágales saber que son importantes para usted. No espere nada a cambio. La Navidad es dar de sí de forma altruista y desinteresada.
La importancia de la Navidad para nuestras vidas es que es un reencuentro permanente con la niñez y la familia. La Navidad es el comienzo de una historia eterna y el final de la desesperanza humana. La Navidad no es el consumo ni el gasto; es el ser, no el tener; el dar, no el recibir. La Navidad es una sonrisa, un abrazo, un beso y un “te quiero”.
Por: Rodrigo Noriega
Abogado
Más de El Archivo Vivo