El mártir número 22
8 de Enero de 2026
Exclusivo para Contrapeso
El 9 de enero de 2026 se cumplirán 62 años de las protestas que se iniciaron por la vejación de la bandera panameña por parte de ciudadanos estadounidenses al frente de la entonces Escuela Superior de Balboa. Los incidentes derivados de esta acción causaron la muerte de 21 panameños y otros 500 más resultaron heridos. En los incidentes también murieron cuatro estadounidenses.
El listado oficial de los caídos ese día, de acuerdo con la información que reposa en la Biblioteca Nacional, es el siguiente:
Juan Antonio Navas Pájaro
El 10 de enero de 1964, en medio de las protestas que se desarrollaron por los acontecimientos ocurridos el día anterior en la ciudad de Panamá, el joven estudiante de 18 años Juan Antonio Navas Pájaro fue herido múltiples veces en su cuerpo por perdigones disparados desde la Zona del Canal. Uno de estos proyectiles, que penetró su cabeza, le producía fuertes dolores al joven estudiante, por lo cual viajó al exterior, a la Unión Soviética, en busca de un tratamiento médico que le retirara los proyectiles del cuerpo, en especial aquel que le afectaba el cerebro.
El 30 de mayo de 1966, a eso de las 10 de la noche, Navas Pájaro regresó de la Unión Soviética y fue recibido en el aeropuerto de Tocumen por amistades y periodistas que evitaron que fuera detenido. Esa misma noche se trasladó a la ciudad de Colón para reencontrarse con sus familiares y amigos. Es en esta ciudad cuando, el 31 de mayo, es detenido por agentes del Departamento Nacional de Investigaciones (DENI). Su cuerpo apareció tirado en el denominado “Corredor” de Colón en las primeras horas del 1 de junio.
Las autoridades de la época, del gobierno del presidente Marco Aurelio Robles (1964-1968), trataron de justificar la muerte de Navas Pájaro explicándola como resultado de un atropello y, cuando esta versión fue rechazada por la opinión pública, le echaron la culpa a una supuesta rencilla de jóvenes izquierdistas como la causa de la muerte. El doctor Guillermo Rolla Pimentel realizó una valiente autopsia en la que determinó que Navas Pájaro había sido torturado y que un golpe en la cabeza había sido tan fuerte que desprendió su cerebro del cráneo. Esta fue la prueba clave de que el Estado panameño había ejecutado al joven estudiante.
La persecución
El tres de junio siguiente fue el entierro de Juan Antonio Navas Pájaro en el cementerio de Pilón, en la provincia de Colón. El evento fue multitudinario y recuentos de la época hablan de decenas de miles de personas que acompañaron a la familia y a sus amistades al último adiós de Juan Antonio Navas Pájaro. En los días siguientes se corrió la voz de que los agentes del DENI responsables de su muerte saldrían del país, razón por la cual el lunes 6 de junio miles de estudiantes colonenses marcharon hasta las oficinas del DENI y reclamaron que se entregaran a los agentes responsables del asesinato. Desde una ventana del DENI apareció una ametralladora que disparó al aire como advertencia para dispersar a los estudiantes, quienes respondieron con piedras. Luego, camiones llenos de agentes de la Guardia Nacional aparecieron para reprimir a los manifestantes. Como consecuencia, otros tres panameños murieron ese día: los estudiantes Carlos Mathews y Elvira Miranda, quienes fallecieron a causa de disparos, y la niña Diana Gallardo, quien murió asfixiada por los gases lacrimógenos.
Como reacción a los eventos en la ciudad de Colón, fueron inculpados por el asesinato de Navas Pájaro los activistas de izquierda Rolando Sterling Arango y Félix Dixon. Adicionalmente, a Luis Navas Pájaro, quien era el secretario general de la Federación de Estudiantes de Panamá y hermano mayor de Juan Antonio, se le detuvo desde junio de 1966 hasta septiembre de 1967 por sus ideas políticas. El diputado Roberto “Tito” Arias propuso en 1967 una ley de amnistía contra todas las personas detenidas por los eventos de la ciudad de Colón de 1966, razón por la cual Luis Navas Pájaro fue liberado de la cárcel.
En cuanto a Dixon y Sterling, estos siguieron en prisión hasta que, en el juicio por el asesinato de Juan Antonio Navas Pájaro, en junio de 1969, el testigo Carlos Celis, quien fue subdirector de la Policía Secreta de 1960 a 1964, explicó ante el jurado y el público que, en presencia de Adolfo Montero y el doctor Antonio Ardines, Chendo Mosquera le había afirmado que: “...al Pato Stevens, a Alfred Moran y al Ñopo Cervera se les había ido la mano con Juan Navas la noche en que lo capturaron detrás de la gasolinera Solís.” El juicio terminó con la absolución de Dixon y Sterling.
El homenaje
En su tesis de graduación de la licenciatura en relaciones internacionales, Luis Navas Pájaro escribió una dedicatoria a su hermano que dice: “si no a ti, Juan, ¿a quién?”. Transcurridos 62 años de los eventos del 9, 10, 11 y 12 de enero de 1964, y a unos meses de cumplirse el 60 aniversario del asesinato de Juan Antonio Navas Pájaro, Panamá mantiene una enorme deuda con su memoria y con la impunidad en la que quedó su asesinato. Su nombre se debe adicionar al de los otros 21 panameños y panameñas que constituyen lo que llamamos “los Mártires del 9 de enero de 1964”. El hecho de que Juan Antonio Navas Pájaro fuera herido el 10 de enero de 1964 y que agentes del Estado panameño, que debieron cuidar su vida y compartir su lucha por un Panamá soberano, en cambio lo ejecutaran, es la evidencia más clara de por qué es el mártir número 22.
Por: Rodrigo Noriega
Abogado
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