¿Qué dice la inteligencia artificial acerca de la auditoría ambiental integral de la mina de cobre de Donoso?
25 de Junio de 2026
Por: Rodrigo Noriega
Abogado
Exclusivo para Contrapeso
El informe completo de la auditoría ambiental integral realizada por la empresa SGS a la mina de cobre explotada por Minera Panamá, S.A. es un trabajo que tomó aproximadamente ocho meses para realizarse. El cuerpo de los documentos dados a conocer en el portal de internet del Ministerio de Ambiente está compuesto por 15 volúmenes con una extensión total de 1,354 páginas y 21 anexos, uno de los cuales, el número 18, tiene 15 partes (aunque se saltan la cuarta parte). El peso de algunos de los anexos es tan excesivo que hace muy complicado estudiar esos documentos en detalle. Los anexos contienen la información y documentos de respaldo de los 15 volúmenes ya mencionados.
Para realizar la presente nota, se sometió la auditoría ambiental integral al análisis del sistema de inteligencia artificial Copilot, por una simple razón: está disponible en todas las computadoras que tengan el programa Office de Microsoft. Las preguntas fueron formuladas los días 22 y 23 de junio del presente año.
Salud humana
La primera pregunta que se le hizo a la plataforma Copilot fue si la auditoría ambiental había detectado amenazas para la salud de los trabajadores de la mina de cobre o para los habitantes de las comunidades cercanas. Esto fue lo que respondió:
“La auditoría ambiental integral de la Mina de Cobre Panamá (Donoso), realizada por SGS, dedica un apartado específico a los efectos sobre la salud humana y el riesgo ecotoxicológico, tanto para los trabajadores como para las comunidades cercanas. Aunque el informe no reporta emergencias sanitarias, sí identifica riesgos potenciales y deficiencias en el control de exposición.
Impactos sobre la salud de los trabajadores.
Exposición ocupacional a metales pesados:
● Se detectan riesgos por exposición crónica a cobre, arsénico, molibdeno y níquel, principalmente en áreas de trituración, molienda y manejo de relaves.
Monitoreo biomédico insuficiente:
● El informe señala que los controles médicos y análisis de sangre para metales pesados no se realizan con la frecuencia recomendada ni cubren a todo el personal operativo.
Condiciones de seguridad industrial:
● Aunque existen protocolos de seguridad, SGS advierte brechas en la capacitación y uso de equipos de protección personal, especialmente en contratistas y personal temporal.
Riesgo por inhalación de partículas:
● Se documenta la presencia de material particulado fino (PM10 y PM2.5) en zonas de operación, con potencial de afectar vías respiratorias si no se refuerzan los sistemas de ventilación y control de polvo.
Impactos sobre comunidades cercanas.
Riesgo ecotoxicológico por escorrentías y drenajes:
● El informe identifica potencial de contaminación de aguas superficiales y subterráneas por metales pesados y residuos del proceso minero, lo que podría afectar fuentes de agua utilizadas por comunidades rurales.
● Se observa falta de información accesible para las comunidades sobre los riesgos ambientales y sanitarios, lo que limita la prevención y respuesta ante posibles incidentes.
Ausencia de estudios epidemiológicos locales:
● SGS recomienda realizar evaluaciones de salud comunitaria para determinar si existen correlaciones entre la actividad minera y afecciones respiratorias o dermatológicas reportadas en poblaciones cercanas.
Deficiencias en comunicación de riesgos.
Riesgo ecotoxicológico acumulativo:
● El informe advierte que la combinación de deforestación, sedimentación y contaminación potencial de agua puede generar efectos ecotoxicológicos indirectos sobre fauna acuática y terrestre, afectando la cadena alimentaria local.
Conclusión general.
SGS considera que el proyecto presenta riesgos moderados a altos para la salud ocupacional y ambiental, principalmente por exposición a metales pesados, deficiencias en monitoreo biomédico y falta de estudios epidemiológicos comunitarios. Recomienda implementar un programa integral de salud y vigilancia ambiental, con participación de autoridades sanitarias y comunidades locales.”
Impactos marino-costeros y climáticos
Se le preguntó a Copilot qué señaló la auditoría ambiental integral sobre los impactos a los ecosistemas marino-costeros y el efecto sobre la carbono-negatividad del país por la operación de la mina, y esta fue su respuesta:
“La auditoría de SGS identifica riesgos concretos para el ecosistema marino-costero (descarga cercana a la línea de playa, drenajes y manejo de relaves) y señala pérdidas de sumideros de carbono por deforestación y baja ejecución de reforestación; no realiza una cuantificación exhaustiva del efecto sobre la ‘carbono-negatividad’ nacional, pero advierte que la pérdida de bosque y el bajo cumplimiento en restauración comprometen la contribución del proyecto a la mitigación climática.
Impacto sobre el ecosistema marino-costero:
● Descarga y ubicación del túnel de descarga: El informe advierte que el túnel de descarga está localizado muy próximo a la línea de playa, lo que aumenta el riesgo de afectación de zonas costeras por vertidos o escorrentías en eventos extremos.
● Riesgo de descarga desde la Instalación de Manejo de Relaves (IMR): Se identifica la posibilidad de que aguas de la IMR fluyan hacia escorrentías superficiales y, por ende, hacia sistemas costeros si los controles fallan.
● Limitaciones del sistema de drenaje ante eventos extremos: La auditoría señala deficiencias en el sistema de drenaje que podrían no soportar lluvias intensas, elevando el riesgo de transporte de sedimentos y contaminantes al mar.
● Monitoreo de vida acuática insuficiente: Se detectaron brechas en el monitoreo de la biota acuática costera, lo que limita la capacidad de detectar impactos tempranos y evaluar tendencias.
Impacto sobre la carbono-negatividad de Panamá:
● Pérdida de bosque y huella intervenida: La auditoría documenta expansión de la huella intervenida y deforestación asociada al proyecto, con compromisos de restauración que presentan bajo cumplimiento. Esto reduce la capacidad local de secuestro de carbono.
● Bajo cumplimiento en reforestación y restauración: Los niveles de cumplimiento en reforestación y restauración se reportaron entre ~40 % y 46 %, cifras que la auditoría considera insuficientes para compensar la pérdida de sumideros.
● Ausencia de cuantificación nacional: El informe no entrega una estimación integral del efecto neto del proyecto sobre la meta de carbono-neutralidad o carbono-negatividad del país; en cambio, identifica factores (pérdida de bosque, emisiones operativas e incertidumbres en restauración) que podrían erosionar la contribución positiva esperada.
Riesgos clave y medidas recomendadas (resumidas):
● Riesgos: rebose o escorrentía de relaves; transporte de sedimentos y contaminantes a zonas costeras; pérdida de sumideros de carbono por deforestación; insuficiente monitoreo y restauración.
● Recomendaciones: reforzar barreras y sistemas de drenaje; reubicar o mitigar riesgos del túnel de descarga; implementar un plan de restauración con metas cuantificables de captura de carbono; establecer monitoreo independiente de la vida marina y reportes públicos periódicos.”
Agua y bosques del Canal
Se cuestionó a Copilot sobre lo referente al riesgo de contaminación del agua subterránea por parte del proyecto minero, y esto fue lo que respondió:
“La auditoría ambiental integral de la Mina de Cobre Panamá (Donoso), realizada por SGS, dedica varios apartados al análisis del riesgo de contaminación del agua subterránea y a la afectación potencial sobre los bosques y cuerpos de agua vinculados a la cuenca del Canal de Panamá.
Los puntos más relevantes son los siguientes:
Riesgo de contaminación del agua subterránea.
Filtraciones desde la instalación de relaves y depósitos de residuos:
● El informe advierte que la Instalación de Manejo de Relaves (IMR) y los depósitos de desechos mineros presentan riesgo de infiltración hacia acuíferos subterráneos, especialmente por la naturaleza permeable de ciertos suelos y la cercanía de corrientes subterráneas.
Monitoreo insuficiente de pozos piezométricos:
● Se detecta falta de continuidad y cobertura en el monitoreo de pozos destinados a medir la calidad y nivel del agua subterránea, lo que impide evaluar adecuadamente la migración de contaminantes.
Presencia potencial de metales pesados:
● Aunque los niveles medidos no superan los límites normativos en la mayoría de los puntos, el informe recomienda mayor frecuencia de muestreo y análisis de trazas de cobre, arsénico y molibdeno, por su alta movilidad en ambientes húmedos tropicales.
Deficiencias en los sistemas de drenaje y contención:
● Se señala que los sistemas de drenaje y geomembranas podrían no ser suficientes ante lluvias extremas, lo que incrementa el riesgo de lixiviación hacia el subsuelo.
Riesgo de afectación a bosques y cuerpos de agua de la cuenca del Canal de Panamá.
Conectividad ecológica comprometida:
● La auditoría identifica que la expansión del proyecto y la deforestación asociada interrumpen corredores biológicos que conectan la zona de Donoso con áreas de la cuenca alta del Canal de Panamá, afectando la integridad de ecosistemas forestales.
Sedimentación y erosión:
● Se documentan procesos de erosión acelerada y arrastre de sedimentos hacia quebradas y ríos tributarios que desembocan en la cuenca del Canal, lo que podría alterar la calidad del agua y la capacidad de almacenamiento de los embalses.
Pérdida de cobertura boscosa y servicios ecosistémicos:
● La auditoría estima una reducción significativa de la cobertura forestal en zonas de amortiguamiento, lo que disminuye la capacidad de regulación hídrica y de captura de carbono.
Recomendaciones:
● SGS propone fortalecer los programas de restauración ecológica, establecer barreras vegetales y sistemas de control de sedimentos, y realizar monitoreo hidrológico conjunto con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
Conclusión.
El informe considera que el proyecto representa riesgos moderados a altos para el agua subterránea y los ecosistemas forestales vinculados a la cuenca del Canal, principalmente por deficiencias en monitoreo, drenaje y restauración. Aunque no se reportan contaminaciones masivas, la vulnerabilidad estructural y la falta de control continuo son factores críticos que podrían derivar en impactos acumulativos si no se corrigen.”
La mina y la cuenca del Canal
La última pregunta que se le hizo en esta serie de sesiones a Copilot fue si en el informe de auditoría ambiental se evidenciaba un traslape entre lo que había sido el área de concesión de la mina de cobre de Donoso y la actual cuenca hidrográfica del Canal de Panamá. La respuesta fue una sorpresa, y fue la única contestación para la cual no hubo recomendación:
“Según la auditoría ambiental integral realizada por SGS, dentro de la concesión de la mina de cobre en Donoso se identificó que aproximadamente 12,000 hectáreas del área concesionada se encuentran dentro de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá.
Detalles del hallazgo:
● Ubicación de la concesión minera: La mina Cobre Panamá está situada en Donoso, provincia de Colón, y su área de concesión abarca más de 13,000 hectáreas.
● Intersección con la cuenca del Canal: De ese total, cerca de 12,000 hectáreas se superponen con la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá, lo que implica riesgos directos para la seguridad hídrica del país.
● Implicaciones ambientales: La cuenca del Canal es estratégica porque abastece de agua a las esclusas y a más de un millón de personas en Panamá. La auditoría advierte que la actividad minera puede generar drenaje ácido de rocas, contaminación de escorrentías y afectación de fuentes de agua, lo que representa un riesgo para la operación del Canal.
Riesgos señalados por SGS:
● Material rocoso expuesto: Puede producir drenaje ácido y afectar la calidad del agua.
● Deficiencias en reforestación y restauración: Menos del 50 % de cumplimiento en programas de compensación ecológica.
● Impacto acumulativo: La auditoría subraya que los efectos no son aislados, sino que se suman y pueden comprometer la resiliencia de la cuenca.
Conclusión.
La auditoría de SGS confirma que la mayor parte de la concesión minera (aprox. 12,000 hectáreas) está dentro de la cuenca del Canal de Panamá, lo que convierte este proyecto en un tema de seguridad nacional y ambiental. El hallazgo refuerza la necesidad de decisiones políticas y técnicas sobre el futuro de la mina, dado el riesgo que representa para el recurso hídrico más estratégico del país.”
Este dato es sumamente revelador y necesita de una mayor explicación con inteligencia humana. La Ley 9 del 27 de febrero de 1997 era el contrato-ley de la concesión de la mina de Petaquilla. En ese contrato se le asignó a la mina las tierras que debía usar para su actividad. La Ley 44 del 31 de agosto de 1999 estableció los nuevos límites de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá. Fue así como, al ampliarse el tamaño de la cuenca del Canal, quedó dentro gran parte de la concesión minera.
En el año de 1999 la mina solo existía en papel, razón por la cual el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso (1999-2004) debió cancelar la concesión de Petaquilla por motivo de orden público y no lo hizo. La administración siguiente del presidente Martín Torrijos (2004-2009) tampoco lo hizo y, en su lugar, lo que sí realizó fue aprobar la Ley 20 del 21 de junio de 2006, la cual derogó la Ley 44 de 1999. Esto le dejó el camino libre a la minería metálica en ese territorio.
El 17 de junio de 2024, la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional la Ley 20 de 2006, la cual fue aprobada sin consulta con la Autoridad del Canal de Panamá. Ese fallo devolvió a la vida la cuenca hidrográfica establecida en 1999 y creó nuevamente el traslape.
Extraoficialmente se me informó que el Canal de Panamá sabe que hay un traslape importante y que deberá medirse para saber con exactitud su tamaño. Esto quiere decir que una parte de los bosques de la cuenca del Canal de Panamá fue deforestada por la operación minera y que, como dice Copilot, existe un riesgo para la calidad y disponibilidad de agua para el lago Gatún.
La mina está a 46 kilómetros del río Indio. Si el polvo del Sahara le da la vuelta al mundo para caer en Panamá, ¿qué son 46 kilómetros para el polvo lleno de metales pesados de una mina a cielo abierto?
La decisión a la que se enfrenta el gobierno del presidente José Raúl Mulino no necesita de la inteligencia artificial; solo requiere del apego a la Constitución Política y del cumplimiento de los tratados del Canal de Panamá y de la Ley Orgánica de la Autoridad del Canal de Panamá. La minería metálica no es compatible con la cuenca del Canal de Panamá, ni con su agua superficial ni con su agua subterránea. Para saber eso no se necesita Copilot.
Más de El Archivo Vivo