Taiwán abre una grieta entre la Asamblea y Mulino

10 de Septiembre de 2026

Por: Diputado 72

Exclusivo para Contrapeso


El presidente José Raúl Mulino volvió a marcar distancia de los acercamientos que un grupo de diputados de la Asamblea Nacional mantiene con Taiwán, luego de que 45 diputados de distintas bancadas instalaran un grupo parlamentario de amistad con la isla.

El movimiento no ocurre en un terreno diplomáticamente neutral.

Panamá mantuvo relaciones diplomáticas con Taiwán durante décadas, pero en junio de 2017, durante el gobierno de Juan Carlos Varela, rompió esos vínculos y estableció relaciones con la República Popular China.

Como parte de ese acuerdo, Panamá reconoció que existe “una sola China”, que el gobierno de la República Popular China es el único gobierno legítimo que representa a China y se comprometió a dejar las relaciones y contactos oficiales con Taiwán.

Por eso, los nuevos acercamientos desde la Asamblea han provocado reacciones del Ejecutivo panameño y de China.

Los 45 diputados instalaron el Grupo Parlamentario de Amistad con Taiwán después de una serie de viajes y contactos con autoridades de la isla. Entre los temas discutidos está la posibilidad de establecer una oficina comercial en Panamá para generar oportunidades económicas.

Mulino, sin embargo, dejó claro que esas gestiones no representan al Gobierno.

“Los acercamientos, viajes e intercambios de miembros de la Asamblea con Taiwán no significan que el Ejecutivo lo avale. Las relaciones exteriores las dirige el Ejecutivo”, indicó.

La precisión no es solo política. La Constitución panameña atribuye al presidente, con la participación del ministro correspondiente, la dirección de las relaciones exteriores, la celebración de tratados internacionales y la acreditación y recepción de agentes diplomáticos y consulares. La Ley Orgánica del Ministerio de Relaciones Exteriores también establece que el presidente dirige las relaciones exteriores y determina la política exterior del Estado.

Es decir, los diputados pueden mantener relaciones e intercambios con otros parlamentos, pero no establecer ni modificar las relaciones diplomáticas de Panamá.

El acto de instalación del grupo se realizó a puertas cerradas y sin acceso de la prensa externa.

Los diputados José Pérez Barboni y Luis Duke exhortaron a Mulino a no involucrarse en los asuntos del Órgano Legislativo y sostuvieron que los acercamientos son parlamentarios, no diplomáticos.

Ese es su argumento: mantener contactos con legisladores taiwaneses o promover intercambios comerciales desde la Asamblea no equivale a que Panamá restablezca relaciones diplomáticas con Taiwán.

Desde Taipéi, sin embargo, el significado político del acercamiento ha sido celebrado abiertamente.

El canciller de Taiwán, Lim Chia-Lung, felicitó a los diputados:

“Mis más sinceras felicitaciones por el establecimiento formal del Grupo Amistad con Taiwán en la Asamblea Nacional de Panamá. Durante los últimos 6 meses, varios grupos de diputados panameños han visitado Taiwán y han sido testigos de cómo el pueblo taiwanés ha construido su prosperidad y se ha desarrollado económicamente sobre las bases de la libertad, la democracia y el estado de derecho. Ustedes, a través de la diplomacia parlamentaria, han impulsado la reanudación de los intercambios entre nuestros dos países”.

La “diplomacia parlamentaria” permite que legisladores de distintos países mantengan contactos, visitas y grupos de amistad al margen de las relaciones entre sus gobiernos. El punto sensible es que esos intercambios se producen con Taiwán, uno de los asuntos diplomáticos más delicados para China.

Pekín considera a Taiwán parte de su territorio y exige, como condición para mantener relaciones diplomáticas, que los países reconozcan el principio de “una sola China”.

Panamá lo aceptó formalmente al establecer relaciones con Pekín en 2017.

Lim también envió un mensaje directamente al presidente José Raúl Mulino:

“Si bien nuestras relaciones sufrieron cambios a partir de 2017, la amistad de nuestros pueblos y nuestra convicción compartida en la libertad, la democracia y el Estado de derecho han permanecido intactas. Hoy los diputados panameños de distintos partidos políticos se han unido para crear este grupo de amistad con Taiwán. Esto nos demuestra que dos socios que comparten valores democráticos y valoran la libertad y el derecho, aún después de haber recorrido caminos diferentes, pueden volver a acercarse poco a poco. Quisiera aprovechar esta oportunidad para expresar mi admiración al presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y al equipo de gobierno que encabeza. Hemos visto cómo el presidente Mulino, frente a los desafíos fiscales, laborales y de recuperación económica, ha impulsado el saneamiento de las finanzas públicas”.

Los movimientos actuales son especialmente relevantes porque representan los primeros acercamientos parlamentarios importantes con Taiwán desde la ruptura diplomática de 2017.

Durante el actual período legislativo, diputados de la Asamblea han realizado viajes oficiales a Taiwán, abriendo una nueva etapa de contactos con autoridades de la isla.

Primer viaje: noviembre de 2025

Una delegación de ocho diputados —de diez originalmente inscritos— viajó a Taipéi entre el 21 y el 30 de noviembre.

Asistieron Ernesto Cedeño, Betserai Richards, Ronald De Gracia, Yamireliz Chong, Eduardo Gaitán, Jhonathan Vega, Julio De la Guardia y Manuel Cohen.

Edwin Vergara y Eduardo Vásquez cancelaron su participación a última hora.

Segundo viaje: febrero de 2026

Una segunda delegación de seis diputados de distintas bancadas, liderada por José Pérez Barboni, viajó entre el 31 de enero y el 7 de febrero de 2026.

El propósito principal fue explorar oportunidades comerciales vinculadas con la industria y el ensamblaje de semiconductores.

Ese sector tiene un peso particular en cualquier acercamiento con Taiwán: la isla ocupa una posición central en la producción mundial de chips utilizados en computadoras, vehículos, teléfonos, equipos industriales y múltiples tecnologías.

La conformación del grupo también recibió respaldo desde Estados Unidos.

El congresista republicano Mario Díaz-Balart celebró la creación del bloque pro-Taiwán:

“Quiero felicitar y agradecer a la Asamblea de Panamá por este gesto tan importante, este comité parlamentario que reconoce la solidaridad con Taiwán. Panamá y Taiwán tienen tanto en común: prosperidad, libertad y democracia”.

La reacción de la República Popular China fue exactamente la contraria.

La Embajada de China en Panamá expresó este martes 8 de septiembre su “fuerte descontento y enérgico rechazo” a la iniciativa de algunos diputados de establecer un denominado “Grupo Multipartidista de Intercambio Parlamentario Panamá-Yuan Legislativo de Taiwán”.

El Yuan Legislativo es el parlamento de Taiwán.

La Embajada sostuvo que la iniciativa viola el “principio de una sola China” y contradice la política exterior del Estado panameño.

Para entender la dureza de esa reacción hay que volver a 2017.

Cuando Panamá estableció relaciones diplomáticas con Pekín, no se limitó a abrir una embajada en China. En el comunicado conjunto firmado por ambos gobiernos reconoció formalmente la posición de que existe una sola China y se comprometió a dejar las relaciones o contactos oficiales con Taiwán. Ese principio fue reafirmado como base política de la relación bilateral.

El actual gobierno panameño mantiene relaciones diplomáticas plenas con la República Popular China. La Cancillería ha reiterado durante la administración Mulino que la relación continúa y que la política exterior se maneja en función de los intereses nacionales.

De ahí que detrás de una discusión que podría parecer simplemente parlamentaria exista una cuestión mucho más amplia.

Los diputados sostienen que no pretenden cambiar la política exterior de Panamá y que sus contactos se limitan al ámbito parlamentario y comercial. Mulino recalca que esos movimientos no cuentan necesariamente con el aval del Ejecutivo. Taiwán los interpreta como una reapertura gradual de intercambios. China advierte que incluso esos acercamientos chocan con el compromiso asumido por Panamá bajo el principio de una sola China.

Por ahora, Panamá no ha restablecido relaciones diplomáticas con Taiwán ni el Ejecutivo ha anunciado intención alguna de hacerlo.

Pero nueve años después de la ruptura diplomática de 2017, Taiwán vuelve a tener interlocutores visibles dentro de la Asamblea Nacional. Esa es la razón por la que un grupo parlamentario de amistad está generando una discusión que trasciende las paredes del Legislativo.

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