Christiansen: ¿continuidad o ciclo cumplido?
19 de Julio de 2026
Por: Flor Mizrachi
Exclusivo para Contrapeso
Itzel Luna y José Miguel Domínguez, periodistas deportivos, aceptaron el reto de defender posturas opuestas en menos de 400 palabras.
Ella defiende la continuidad del proceso. Él considera que el ciclo ya terminó.
Dos caras de una moneda. ¿Con cuál coincides?
A favor de la continuidad
Itzel Luna
La Selección Mayor Masculina de Panamá ha tenido una evolución. El estilo de juego con el que se desenvuelve nuestro equipo ha dado un giro respecto a lo que estábamos acostumbrados a ver, y este cambio se debió a la llegada de un nuevo cuerpo técnico. La llegada de Thomas Christiansen como director técnico del equipo desarrolló un tipo de juego que soñábamos ver en nuestra selección. Vimos cómo un equipo que reaccionaba a balones largos comenzó a funcionar con pases cortos y generación de jugadas.
A corto plazo no prometió milagros. Lastimosamente, la clasificación a la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022 no fue una realidad. Pero, debido a eso, llegaba con una gran responsabilidad de cara al proceso clasificatorio para la edición de 2026. Llegó a ser un proceso más complicado de lo que se esperaba, pero cumplió el cometido.
Los resultados en el Mundial, para muchos, no fueron los que esperábamos. Nos faltó gol y eso no lo podemos negar. Llegar a ser la única selección que no concretó un gol en el torneo es algo con lo que cargaremos por siempre. Pero, a pesar de eso, competimos de gran manera. No fuimos goleados, a pesar de los grandes rivales a los que nos enfrentamos, como en la campaña pasada, y perdimos por la mínima en un partido en el que pudimos conseguir nuestro primer punto en esta cita mundialista.
A los procesos hay que darles continuidad, eso sí, con un precio justo y promesas por cumplir, tal como lo planteó la Federación. No fue un proceso para aumentos de salario, sino uno justo para seguir confiando en que mejores cosas están por venir. Sin embargo, también deben adquirirse compromisos para obtener resultados y títulos.
Esta nueva etapa es para rendir y dar resultados a un trabajo que ya lleva años de desarrollo, con un director técnico que conoce a los jugadores. El avance debe sustentarse en algo más grande que una simple clasificación: competir por objetivos mayores y demostrar que este proceso puede seguir llevando al fútbol panameño a un nuevo nivel.
En contra de la continuidad
José Miguel Domínguez
Christiansen es la antítesis de James Bond: es el agente 000. Más allá del supuesto “joga bonito”, efímero y poco efectivo, el danés-español no ha ganado absolutamente nada con la selección de Panamá.
Los números lo dejan claro: no ganó la Copa Oro 2021, no clasificó al Mundial de Catar 2022, perdió la final de la Copa Oro 2023, fue goleado 5-0 por Colombia en la Copa América 2024, fue eliminado por una Honduras que está en la “hondura” en la Copa Oro 2025 y clasificó in extremis al Mundial 2026.
Si a esto le sumamos inconsistencias tácticas, el amor por un solo delantero, la repetición de alineaciones, cambios errados, falta de lectura de los partidos y una mala gestión en algunas convocatorias, estamos ante un técnico que solo vive del “amor” del pueblo, de ciertas marcas y de algunos directivos de la Federación Panameña de Fútbol, que lo ven como un mesías o descubridor...
La realidad es que el ciclo de Thomas con Panamá, iniciado en agosto de 2020, ya terminó, pero se le está dando largas con un premio en forma de renovación que no merece. ¿Por qué? Porque los resultados no lo avalan.
Jugamos como nunca, pero perdimos como siempre. Así fue la participación de Panamá en la Copa Mundial 2026. No marcó un gol. No ganó un partido. No sumó puntos. ¿Fracaso? Mayúsculo. Y no se trata de ver el vaso medio vacío, sino de ver el panorama de forma objetiva y medible.
Recordemos que Christiansen llevó un hospital Santo Tomás al Mundial: Adalberto Carrasquilla, lesionado; Fidel Escobar, en bajo estado de forma; César Yanis, quien no vio acción por decisión técnica; Azarias Londoño, quien acarreaba problemas musculares, entre otros.
Un Mundial no es solo para participar y llevar los álbumes: es el momento indicado para sacar lo mejor de cada efectivo y buscar la gloria con victorias, como sea.
Si algo puede salir mal, saldrá mal. Ley de Murphy pura y dura. Thomas falló desde la lista de 26 convocados y terminó pagándolo caro en el Mundial, yéndose como el agente 000.
La selección necesita puño de hierro y algo fresco. Acabar con la rosca y con las decisiones erradas es imprescindible si se quiere seguir mandando en Centroamérica y si se piensa obtener resultados serios que pongan títulos en las vitrinas. No romanticemos el fracaso. Luchemos por el éxito y trabajemos para lograrlo.
Por: Por: Flor Mizrachi
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