Los tres grandes mitos sobre Panamá y su Canal
11 de Marzo de 2026
Exclusivo para Contrapeso
Existen muchos mitos y cuentos de camino sobre la construcción del Canal de Panamá y la larga lucha soberana para recuperar el control por parte de Panamá de las tierras y aguas en donde está construido el Canal, y por cierto acabar la presencia de tropas de los Estados Unidos en territorio panameño. A pesar de que la información está ampliamente disponible, aquello de que una mentira repetida mil veces se transforma en verdad se aplica a este caso.
Primer mito
El presidente Carter entregó el Canal por un dólar: esto es totalmente falso. Panamá aportó los dos recursos más importantes para la construcción y operación del Canal: la posición geográfica y el régimen hídrico. A lo largo de los años, Panamá subsidió la operación del Canal exonerando de todo cobro de impuesto lo que allí ocurría, a la vez que los trabajadores panameños debían enfrentar una escala salarial desfavorable. El Canal que Panamá iba a recibir en 1999 estaba destinado a ser una chatarra, pero un grupo de valientes panameños y panameñas dentro y fuera de la entidad que administraba el Canal luchó para obtener los fondos para modernizarlo. Por cierto, aunque Jimmy Carter fue quien firmó los tratados del Canal de 1977, el esquema fundamental de estos convenios estaba pactado desde el 7 de febrero de 1974 con el acuerdo Tack-Kissinger. Si el presidente republicano Richard Nixon no hubiera renunciado ese año, los tratados del Canal los habría firmado durante su mandato, que terminó el 20 de enero de 1977.
Segundo mito
Ningún panameño murió para desarrollar el Canal: según este mito, los panameños y panameñas nada aportaron y nada sacrificaron para la construcción del Canal, y por lo tanto haberlo recibido fue un regalo y no un acto de justicia. Oficialmente murieron en la construcción del Canal, bajo jurisdicción estadounidense, entre 1904 y 1914, 5,611 personas, de las cuales 4,049 eran afroantillanos y 350 eran estadounidenses. Dado que los panameños estaban excluidos de las actividades de construcción del Canal, era obvio que el número de trabajadores panameños expuestos a los riesgos de enfermedades, accidentes y otros percances iba a ser mínimo. Sin embargo, hay que considerar una verdad histórica: más de 5 mil panameños murieron en la Guerra de los Mil Días entre 1899 y 1902.
El tratado de paz que puso fin a dicha guerra fue firmado en la cubierta del acorazado Wisconsin de la marina de guerra de los Estados Unidos. En dicho tratado se señala que una de sus motivaciones es la de “...procurar el restablecimiento de la paz en la república y proveer los medios conducentes a que la nación pueda llevar a feliz término las negociaciones que tienen pendientes sobre el canal de Panamá...”.
Más adelante, en el artículo 7 de dicho tratado, cuando explica las tareas que debe realizar el Poder Legislativo fruto de unas elecciones limpias y pluralistas, se dice en el primer literal lo siguiente: “Las negociaciones relativas al Canal de Panamá”.
Es decir, la primera tarea legislativa después de haber logrado la paz era negociar un tratado para la construcción y operación del Canal de Panamá. Los más de 5 mil panameños que murieron en la Guerra de los Mil Días representan el enorme sacrificio que este país tuvo que hacer para permitir la construcción del Canal de Panamá. Para no tener que repetir otra guerra civil, los próceres de 1903 y todo el pueblo respaldaron la independencia del 3 de noviembre con el entendido de que se negociaría un tratado para la construcción del Canal. Los exagerados beneficios concedidos en ese tratado en favor de los Estados Unidos correspondieron a la coyuntura histórica de quien fue el negociador y los intereses que seguía.
Tercer mito
Los chinos controlan el Canal de Panamá: actualmente dos empresas europeas operan los puertos de Balboa y Cristóbal, una concesión que solía estar en manos de CK Hutchinson. Esa empresa tiene presencia mundial, por lo que opera puertos en Europa, en Medio Oriente y en toda Asia. Hay empresas chinas que controlan puertos en los Estados Unidos. Incluso si CK Hutchinson hubiera continuado operando los puertos, esto no significaba el dominio chino del Canal de Panamá.
Cada barco que entra o sale de los puertos de Balboa y Cristóbal está capitaneado por un piloto panameño del Canal de Panamá. El turno para entrar y salir del puerto lo da el Canal de Panamá. Así que no es posible el uso con fines hostiles de esos barcos o de esa navegación. En los puertos de Balboa y Cristóbal llegaron con bastante frecuencia barcos de los Estados Unidos sin que hubiera problemas. Aunque los barcos militares estadounidenses procuraban usar el puerto de Rodman.
Por otra parte, hay tres empresas constructoras chinas con presencia en el área del Canal de Panamá: la China Communications Construction Company Ltd. y la China Harbour Engineering Company Ltd. están construyendo el cuarto puente sobre el Canal. Mientras que la empresa China Railway Tunnel Group está construyendo el túnel bajo el cauce del Canal de Panamá para la Línea 3 del Metro. Ambos proyectos tienen como fecha de entrega el año 2028, por lo que relativamente muy pronto estas empresas constructoras habrán entregado sus obras, ninguna de las cuales representa una amenaza real para la operación del Canal de Panamá.
La próxima vez que usted escuche a cualquier persona, extranjero o panameño, que afirme una mentira sobre el Canal de Panamá, usted tiene los argumentos para rebatirle. El Canal de Panamá es y será de este país. Si por un error del gobierno actual se suscribieron los memorandos de entendimiento que, bajo el disfraz de entrenamiento de tropas estadounidenses, las mismas han vuelto a ocupar sus antiguas bases militares, ese tema y cualesquiera otros será la tarea de rescate de la soberanía de las presentes generaciones. Como lo supo Panamá y lo saben países como Dinamarca, Taiwán o Ucrania, con la soberanía de un país sobre su territorio no se juega.
Por: Rodrigo Noriega
Abogado
Más de Ojo al dato